Bloquean carretera federal
Ulises ARROYO
BACALAR, 3 de julio.- La madrugada de este viernes, la carretera Chetumal-Bacalar fue bloqueada
a la altura del Libramiento por habitantes de la cabecera municipal de Bacalar, quienes protestaron contra las deficiencias en el servicio de la Comisión Federal de Electricidad. La manifestación, que inició después de las 01:00 horas y se extendió hasta el amanecer, dejó conatos de enfrentamiento con viajeros afectados y evidenció el hartazgo ciudadano ante más de una semana de suministro eléctrico irregular.
De acuerdo con los inconformes, desde hace más de siete días las 11 colonias de Bacalar, la zona costera y las 49 comunidades del municipio enfrentan cortes constantes de energía. La situación ha sido calificada como “intolerable” por los habitantes, quienes denunciaron que la paraestatal no ha resarcido la problemática pese a los reportes constantes. Los apagones intermitentes han dañado electrodomésticos, afectado negocios, y complicado la conservación de alimentos y medicamentos, señalaron.
Al no obtener respuesta, decenas de vecinos decidieron cerrar el paso vehicular frente al parador turístico. Para impedir la circulación, colocaron piedras, troncos e incluso un tinaco sobre la cinta asfáltica. Los manifestantes advirtieron que no cederían hasta que la CFE resolviera de fondo las fallas en el suministro. Incluso se organizaron para enfrentar a las autoridades en caso de que se intentara un operativo para retirar el bloqueo.
El cierre generó de inmediato afectaciones a terceros. Transportistas que trasladaban insumos perecederos y mercancías hacia Chetumal y otros puntos del Sur de Quintana Roo quedaron varados por horas. También resultaron perjudicados turistas nacionales y extranjeros que debían llegar al Aeropuerto Internacional de Chetumal con al menos dos horas de anticipación a sus vuelos. Algunos viajeros descendieron de taxis y camionetas para encarar a los manifestantes, lo que derivó en discusiones y conatos de enfrentamiento durante la madrugada.
Los inconformes permitieron únicamente el paso a personas enfermas que requerían atención médica, así como a cuerpos de seguridad y rescate. La presencia de elementos de la Policía Municipal, Policía Estatal y Guardia Nacional contuvo la tensión y evitó que los altercados escalaran a hechos violentos. Los agentes mantuvieron diálogo con ambos grupos para impedir que se transgrediera el orden público.
Representantes de los manifestantes explicaron que la protesta no fue una decisión improvisada. Aseguraron que desde la semana pasada se notificó a la CFE sobre las fallas en transformadores y líneas de distribución, sin que hubiera una solución definitiva. “No es posible que en plena temporada de calor y con la actividad turística en aumento, nos dejen sin luz por horas. Hay negocios que pierden producto diario y familias que no pueden dormir”, expresó uno de los vecinos que participó en el bloqueo.
El sector turístico fue uno de los más impactados. Prestadores de servicios de Bacalar y la ribera de la laguna reportaron cancelaciones y retrasos en traslados. Hoteleros señalaron que varios huéspedes perdieron vuelos y conexiones, lo que podría derivar en quejas y afectaciones a la imagen del destino. Ciudadanos que se dirigían a sus centros de trabajo en Chetumal también quedaron atrapados en la fila de vehículos que se extendió por varios kilómetros.
Antes de las 06:00 horas, el tráfico quedó liberado. La reapertura ocurrió tras la llegada de cuadrillas de trabajadores de la Comisión Federal de Electricidad, quienes se presentaron en el sitio para dialogar con los inconformes y atender los reportes de fallas. Personal de la paraestatal se comprometió a realizar revisiones en los circuitos que abastecen a Bacalar y sus comunidades, aunque los habitantes advirtieron que mantendrán la vigilancia y no descartan nuevas movilizaciones si las interrupciones persisten.
Tras el retiro del bloqueo, la circulación se normalizó de forma paulatina. Autoridades de seguridad confirmaron que no hubo personas detenidas ni lesionadas durante la protesta. Sin embargo, el episodio dejó en evidencia la vulnerabilidad de la infraestructura eléctrica en el sur del estado y la presión social que genera la falta de servicios básicos.