Productores de José María Morelos

Ulises ARROYO

JOSE MARIA MORELOS, 29 de junio.- En un mundo cada vez más interconectado, la tecnología

y el comercio electrónico se perfilan como la nueva ruta de escape para el aislamiento comercial que históricamente ha frenado a los creadores de la Zona Maya. Emprendedores y artesanos locales han comenzado a mirar hacia los aparadores digitales y las redes sociales como herramientas indispensables para romper las fronteras comunitarias, expandir sus negocios y negociar directamente con nichos de mercado de alto poder adquisitivo.
En ese contexto, Pedro Eduardo Pat Can, un joven profesionista y emprendedor originario de este municipio, señaló que las plataformas web representan una oportunidad de oro para que las piezas textiles, el tallado en madera, las mieles meliponas y la producción agrícola de la región dejen de depender exclusivamente de los tianguis locales o las ferias regionales de baja derrama económica. Explicó que la falta de infraestructura de transporte y los nulos canales de difusión masiva suelen condenar al olvido a productos que desbordan calidad y valor cultural.
“Sería algo muy eficiente también el poder trabajar la parte del mercado en línea, extendernos, no sólo quedarnos en la comunidad, sino poder mandar productos a otros lugares”, expresó Pat Can.
El profesionista argumentó que la estrategia debe apuntar a un doble mercado. Por un lado, el posicionamiento en redes sociales para conectar con el consumidor nacional que valora la identidad cultural y el comercio justo; por el otro, la creación de puentes comerciales directos con el robusto sector hotelero y restaurantero del Norte de Quintana Roo, como Cancún, la Riviera Maya y Tulum, donde el turismo internacional muestra una alta fascinación por los artículos con herencia prehispánica.
Sin embargo, dar el salto del taller artesanal al comercio electrónico global no es una tarea sencilla y requiere una reingeniería logística. Reconoció que vender a través de la red implica que los artesanos rurales resuelvan y se capaciten en materias complejas como el embalaje técnico para proteger piezas frágiles, el cálculo de costos de envío y la negociación de tarifas preferenciales con empresas de paquetería. Asimismo, destacó la necesidad de dominar el funcionamiento interno de gigantes del e-commerce como Amazon o Mercado Libre.
Otro de los grandes desafíos que empañan esta transición es la añeja problemática del coyotaje. Pat Can advirtió que al intentar ingresar los productos tradicionales a las exclusivas boutiques de las zonas turísticas, el principal reto será blindar los acuerdos comerciales para que sean equitativos y dejen el grueso del beneficio en las manos de las familias indígenas.