Para que Profepa aplique sanción a Grand Velas
Christian TREJO
SOLIDARIDAD, 11 de enero.- Las recientes irregularidades detectadas por la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) en la línea costera del hotel Grand Velas son muestra no sólo de las ambiciones de los empresarios por ejecutar proyectos ecocidas, sino también el resultado de las denuncias que en reiteradas ocasiones se han hecho, ante el grave daño que actualmente prevalece con la erosión de los arenales.
Así lo aseguró el ambientalista y presidente del Consejo del Manejo Integral Costero, Aniceto Caamal Cocom, quien ve con buenos ojos que este tipo de acciones se estén ejecutando por parte de la autoridad ambiental, por lo que consideró que ojalá y lo anterior funja como las bases para impulsar un manejo integral costero que traiga un bien común al destino.
El pasado miércoles, la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) emitió un comunicado de prensa en el que dio a conocer que inspectores de la dependencia federal realizaron una inspección al proyecto denominado “Restauración de la Línea de Costa Punta Beté”, a fin de verificar el cumplimiento de los términos y condiciones establecidos en la autorización en materia de impacto ambiental emitida por la Semarnat para el desarrollo del mismo.
El resultado de dicha inspección fue la detección de cinco geotubos y una sección de sacos con arena acomodados en tres líneas en forma de rompeolas paralelos a la línea de costa, los cuales según cita el comunicado, no están contemplados en los oficios de autorización y de modificación correspondientes emitidos por la Semarnat.
Cabe recordar que el pasado 7 de diciembre, Diario de Quintana Roo realizó un recorrido en la línea de costa concesionada al hotel Grand Velas, en la que se pudo constatar la existencia de estos geotubos en el frente de sus playas, además de varios costales acomodados de tal manera que cumplieran con la función de rompeolas, todo ello a fin de contrarrestar los efectos de la erosión en sus playas, pero causando como consecuencia que otras líneas de costa vecinas se quedaran sin arenales.
En ese sentido, el ambientalista sostuvo que en la actualidad la línea de costa de este destino está en un punto crítico, por lo que agregó que ojalá y estas acciones emprendidas por la autoridad ambiental se hagan con una visión más realista de la problemática existente.
Por ese motivo, consideró de suma urgencia que las autoridades impulsen un manejo integral de las costas en la que involucren a los tres órdenes de Gobierno, fideicomisos, órganos ambientalistas y demás para ejecutar un proyecto que contribuya a un beneficio común y no sólo a unos cuantos, ya que la situación ya llegó a un límite, pues al ser un destino de Sol, mar y arena, el no atender esta problemática puede causar repercusiones que pueden afectar desde al empresario turístico, hasta al trabajador de más bajo rango, ya que todos por igual dependen del turismo como única economía.