La que continúa fortaleciendo la Gobernadora Mara Lezama Espinosa con la entrega de un nuevo domo deportivo

en la Universidad del Caribe, una obra que amplía los espacios para el deporte, la convivencia y el desarrollo integral de las y los estudiantes.
Y es que, tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, la inauguración de esta infraestructura coincidió con el 26 aniversario de la institución, como parte de una inversión superior a 3.3 millones de pesos que permitirá a la comunidad universitaria contar con un espacio digno, seguro y funcional para actividades deportivas, académicas y recreativas.
En este tenor, la Gobernadora destacó que invertir en educación siempre representa una apuesta por el futuro. Por ello, afirmó que los recursos públicos deben traducirse en obras que fortalezcan el bienestar de las juventudes y generen mejores condiciones para su desarrollo. Además del nuevo domo, la universidad recibió equipamiento para la práctica de voleibol, básquetbol y fútbol, con el propósito de fomentar hábitos saludables y promover la convivencia entre las y los estudiantes.
La rectora Xóchitl Carmona recordó que el respaldo del Gobierno del Estado ha permitido mejorar de manera constante la infraestructura universitaria. Durante la actual administración se han construido seis aulas, se rehabilitó una primera etapa del auditorio, se habilitaron espacios ecológicos de convivencia, se reubicó el ecohuerto y se desarrollaron nuevas áreas destinadas a fortalecer la vida académica y comunitaria.
Al respecto, la obra comprende un domo de 510 metros cuadrados, equipado con estructura metálica, cubierta, sistema de drenaje pluvial, iluminación LED, pintura para la cancha, canastas, tableros y adecuaciones para distintas disciplinas deportivas. Con ello, la comunidad universitaria dispondrá de instalaciones adecuadas para realizar actividades durante todo el año, sin depender de las condiciones climáticas.
Con base en lo anterior, no queda más que resaltar que fortalecer la educación también implica ofrecer espacios donde las y los jóvenes puedan aprender, convivir y desarrollarse plenamente. Cada obra de infraestructura educativa amplía oportunidades y confirma que invertir en las nuevas generaciones es apostar por un Quintana Roo con mayor bienestar, mejores condiciones de formación y un futuro más prometedor.
¿No lo cree así, amable lector?