En inmediaciones del Centro

Francisco HERNANDEZ

COZUMEL, 3 de febrero.- Con una importante participación de voluntarios se llevó a cabo la limpieza de playas en la costa Poniente, frente al malecón, la cual fue coordinada por la Fundación de Parques y Museos de Cozumel (FPMC) con el fin de contribuir en la protección del medio ambiente y para mantener una buena imagen del destino.

Como una iniciativa ciudadana, encabezada por Aída Villanueva y Jessica Withington, se hizo un llamado a toda la comunidad para sumarse a una limpieza de playas, para lo que pidieron el apoyo de la FPMC, a través de la Dirección de Conservación y Educación Ambiental (CEA), que es un organismo que lleva a cabo esta actividad en pro del medio ambiente desde hace más de 30 años.
Desde muy temprano alrededor de 90 voluntarios, que lo mismo llegaron solos, que en grupos bien organizados, como algunos estadounidenses residentes en Cozumel que se involucran en las acciones de conservación, así como familias y los integrantes del grupo “Jóvenes por la Conservación”, se dieron cita en el Museo de la Isla, y se organizaron en equipos y se distribuyeron a lo largo de un kilómetro y medio del malecón.  
El mensaje de bienvenida estuvo a cargo de Rafael Chacón Díaz, director de CEA y Jessica Withington, quien dio especial bienvenida y agradecimiento a una joven pareja residente en Playa del Carmen que vio la invitación en las redes sociales y acudió exclusivamente a participar en la limpieza de la costa, pues les llamó la atención que la ciudadanía se organice en estas acciones.
La jornada ambiental se convirtió en una mañana festiva con la convicción de todos los participantes de que sumando esfuerzos y aportando un poco, se puede conservar el entorno ecológico.
El personal de CEA informó que se recopilaron 15 bolsas, que sumaron un peso de 216 kilogramos y destacaron que entre los desechos se localizaron dos llantas de automóvil, un teléfono celular, medicamentos, pedazos de madera, una lámpara de barra, botellas de vino y cerveza, entre muchos otros.
Al concluir, los voluntarios participaron en una convivencia en la que se premió, con el apoyo de empresas patrocinadoras, a quienes encontraron la basura más rara, la más valiosa y la de procedencia más lejana.