La que se busca recuperar en las aulas de Quintana Roo con la restricción
del uso de teléfonos celulares durante la jornada escolar, una medida que la entidad acompañará como parte de los acuerdos alcanzados por las autoridades educativas del país para fortalecer el aprendizaje, la convivencia y el bienestar de las comunidades escolares.
Y es que, tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, la Gobernadora Mara Lezama informó que Quintana Roo se sumará a esta disposición, que establece criterios diferenciados de acuerdo con el nivel educativo y que pretende evitar que los dispositivos se conviertan en un distractor durante las actividades escolares.
En este tenor, en primaria y secundaria se restringirá el uso de celulares durante toda la jornada escolar, mientras que en educación media superior cada plantel establecerá sus propias reglas mediante acuerdos con su comunidad educativa.
Al respecto, en educación superior corresponderá a las universidades definir sus respectivas normativas internas, tomando en cuenta las condiciones particulares de cada institución. De esta manera, la medida contempla las características y necesidades de cada nivel, sin establecer una misma disposición para todos los estudiantes.
Asimismo, Mara Lezama señaló que la aplicación de esta medida en Quintana Roo estará acompañada de diálogo, orientación y corresponsabilidad entre las escuelas, docentes y familias, bajo la premisa de que la tecnología debe mantenerse al servicio de la educación y no convertirse en un elemento que distraiga a las y los estudiantes de sus actividades.
La disposición fue acordada por unanimidad durante la Tercera Reunión Nacional Plenaria Extraordinaria del Consejo Nacional de Autoridades Educativas, encabezada por el secretario de Educación Pública, Mario Delgado Carrillo, en la que participó la secretaria de Educación de Quintana Roo, Elda Xix Euán.
Con base en lo anterior, no queda más que resaltar que la restricción del celular en las escuelas busca recuperar espacios para aprender, convivir y fortalecer el bienestar, procurando que la tecnología sea una herramienta educativa y no un obstáculo para la atención en las aulas.
¿No lo cree así, amable lector?