Gracias a conocimientos producto de capacitación
Adrián GONZALEZ CALDERON
Un policía estatal resucitó a uno de los cuatro niños que se intoxicaron en la colonia Fraternidad Antorchista cuando sus familiares dejaron una planta de energía en el interior del cuarto en el que dormían. Doctores reconocieron que este infante no
habría llegado al área de urgencias sin la asistencia cardiopulmonar del oficial.
Según se pudo averiguar, cuando el caso fue reportado al número de emergencias y al lugar acudieron paramédicos y policías, pero los rescatistas eran insuficientes, debido a que intentaban reanimar a los cuatro menores.
Uno de los policías estatales había recibido varios cursos de atención prehospitalaria y no dudó en poner en práctica estos conocimientos y comenzó con los masajes al corazón, además de la presión y liberación de la zona pulmonar, concentrándose en los tiempos y métodos más afectivos.
Los tres niños más pequeños no respondieron a las maniobras de resucitación, pero el menor de 10 años se mantuvo con vida hasta llegar a un nosocomio, donde fue recibido por médicos especialistas, quienes lo entubaron y mantienen bajo cuidados, puesto que su estado de salud es delicado.
Sin la intervención de uno de los policías de la patrulla 12028, el número de víctimas mortales hubiera sido mayor, por lo que su actuar fue reconocido por los familiares de la víctima y de los especialistas médicos encargados del caso.