Malhechores, en uno de tres casos ayer
Adrián GONZALEZ CALDERON
En diferentes hechos, tres casos de extorsión se registraron en Chetumal. Una de las víctimas cayó en el engaño y depositó cinco mil pesos al creer que su esposa estaba secuestrada.
Uno de los casos se registró alrededor de las 04:50 horas, en la Farmacia Yza ubicada en la avenida Andrés Quintana Roo con privada Italia e Isla Cancún, lugar en donde la víctima atendió una llamada del número 3326441011 y un hombre le exigió que sacara el dinero de la caja fuerte y que lo depositara en una cuenta. El muchacho dijo que no tenía llave y con amenazas el hombre le dijo que lo rompiera con un extintor, lo que el empleado obedeció, pero la acción fue vista por un vecino que llamó a la policía. La extorsión no se concretó.
Por la tarde, a las 15:25 horas, otro caso se reportó al 911, en esta ocasión en uno de los condominios del Fraccionamiento Maya Real, lugar a donde acudieron elementos de la Policía Estatal Preventiva, quienes entrevistaron a una mujer de iniciales A.L.N., quien señaló que recibió una llamada del 9983118909 y un hombre le dijo con insultos que pertenecía al cártel de Jalisco y que tenían secuestrado a su hijo. Los oficiales lograron escuchar la llamada en las que le exigían 10 mil pesos. Los oficiales se movilizaron y lograron ubicar al muchacho sano y salvo en su domicilio, quien dijo que recibió una llamada en su domicilio y le dijeron que estaban probando las líneas, eso fue aprovechado por los malhechores para hacer un enlace y hacer creer a la mujer que si tenían a su vástago.
Por último, aproximadamente a las 18:00 horas, en la calle Celul, entre Petcacab y Polyuc, agentes de la Policía Estatal acudieron para entrevistarse con I.M.A. de 43 años de edad, quien señaló que momentos antes recibió una llamada del 9983118909, en donde le dijeron que estaban en su vivienda y tenían a su esposa y debido a que usaron el enlace, el hombre pensó que efectivamente tenían a su pareja, por lo que depositó cinco mil pesos y rompió los recibos porque así se lo exigieron. Sin embargo, posteriormente el agraviado llegó a su domicilio y encontró a su mujer sana y salva, y explicó que nunca estuvo secuestrada y que había recibido una llamada de desconocidos quienes le pidieron datos de su esposo porque le iban a enviar una invitación.
En todos los casos se exhortó a los agraviados para que interpongan su denuncia ante el Ministerio Público del Fuero Común.