Se manifiestan empleados de Old Navy
Ulises ARROYO
PLAYA DEL CARMEN, 15 de agosto.- Trabajadores de la tienda Old Navy, ubicada en Paseo del Carmen, denunciaron que llevan
alrededor de ocho meses laborando sin un sistema de aire acondicionado que funcione adecuadamente, además de señalar presuntas irregularidades relacionadas con las instalaciones y el reparto de utilidades.
Los empleados realizaron una protesta pacífica frente al establecimiento, donde colocaron pancartas con mensajes como “El calor no es parte del uniforme”, “La deshidratación no es un juego” y “Nuestra salud no es negociable”.
De acuerdo con un documento elaborado por los trabajadores, las deficiencias en el sistema de climatización se han prolongado durante aproximadamente ocho meses y afectan al personal que cumple jornadas de hasta nueve horas.
Los inconformes aseguraron que las altas temperaturas dentro del establecimiento les han provocado episodios de sofocación, deshidratación, sarpullido y otras molestias en la piel, por lo que mostraron fotografías de algunas de las afectaciones que atribuyeron a estas condiciones.
Otro de los reclamos estuvo relacionado con el reparto de utilidades. Los empleados afirmaron que durante los últimos tres años recibieron cantidades de entre 25 y 125 pesos, montos que consideran bajos frente al nivel de ventas que, según señalaron, registra la sucursal.
Ante esta situación, solicitaron conocer cómo fueron calculadas las cantidades entregadas por concepto de esta prestación laboral.
Los trabajadores también denunciaron una fuga en el baño de hombres que, aseguraron, permanece desde hace cuatro o cinco meses y provoca acumulaciones de agua.
A estas inconformidades añadieron desperfectos en las escaleras eléctricas y el elevador. Sobre este último, señalaron que presenta deterioro en el piso y que algunas fallas habrían ocasionado que empleados permanecieran atrapados hasta por 20 minutos.
También denunciaron la falta de agua purificada para consumo del personal durante sus jornadas laborales.
La protesta transcurrió de manera pacífica frente a los ventanales del establecimiento, en los que también fue colocado el mensaje en inglés “Your purchase can wait, our rights cannot” (“Tu compra puede esperar, nuestros derechos no”).
Los empleados solicitaron la intervención de las autoridades competentes para realizar una inspección y verificar las condiciones laborales y de las instalaciones denunciadas.