Agentes federales, en busca de drogas y armas
Fernando OLVERA DEL CASTILLO
Personal de la Procuraduría General de la República (PGR) y de la Secretaría de Marina (Semar) realizó ayer dos cateos en Chetumal con el objetivo de desarticular una supuesta célula del narcotráfico que opera en la Zona Sur de Quintana Roo.
La primera revisión fue en el exclusivo Fraccionamiento Andara, mientras que la otra se llevó a cabo en una residencia de la colonia Barrio Bravo, donde recientemente fue asegurado un tigre de bengala por parte de inspectores de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa).
Según se pudo averiguar, personal de la subdelegación de la PGR obtuvo dos órdenes de cateo a través de un Juzgado Especial de Distrito con sede en la Ciudad de México y, al filo de las 14:00 horas, procedió a revisar el primero de los predios, presuntamente propiedad de un sujeto de nombre Suri “N”, junto con un convoy de marinos fuertemente armados y binomios caninos especializados en la búsqueda de enervantes, dinero y armas.
Esta revisión fue relativamente rápida, ya que los uniformados examinaron el inmueble y, posteriormente, al considerar que era seguro, ingresó un grupo de efectivos de la PGR, al igual que un agente del Ministerio Público Federal (MPF).
Al cabo de una hora y media, los marinos se retiraron del sitio y se trasladaron a una residencia situada en una calle privada de la colonia Barrio Bravo, misma que fue reguardada por un fuerte dispositivo de seguridad.
Aquí vale la pena destacar que pese a que los responsables de estas operaciones no brindan información alguna de los resultados de las mismas, se filtraron datos de que ahí se realizó un importante aseguramiento, toda vez que, incluso, se solicitó el apoyo de una camioneta tipo Van para el resguardo de lo encontrado.
Cabe mencionar a finales del año pasado, en ese mismo domicilio, el cual presuntamente pertenece a un sujeto de nombre Mauricio “N”, se atendió el reporte de un tigre de bengala que supuestamente había escapado, requeriéndose la presencia de inspectores de la Profepa que, si bien en un principio accedieron a no asegurar al animal, al cabo de unos meses desistieron de lo anterior y lo pusieron a buen resguardo, dado que se encontraba en condiciones no aptas para su cautiverio.
Este último cateo se prolongó por más de cinco horas, siendo que, una vez concluido, los uniformados se trasladaron a las instalaciones de la Subdelegación de la Procuraduría General de la República (PGR).
Finalmente, es importante señalar que los cateos en cuestión presuntamente fueron el resultado de la detención de los dos sujetos ya citados y uno más de nombre Ever “N”, a manos del elementos de la PEP, en la colonia Adolfo López Mateos.
De acuerdo con datos recabados por el que esto escribe, al filo de las 16:00 horas del pasado martes se recibió información sobre dos vehículos de lujo, un Audi y una camioneta Cadillac, los cuales circulaban en la Calzada Veracruz con sujetos sospechosos, siendo que al marcarles el alto, éstos intentaron darse a la fuga, pero fueron acorralados.
Una vez detenidos, los antes mencionados fueron sometidos a revisión y se les encontró una considerable cantidad de dólares, además de varios equipos de telefonía móvil en los que presuntamente tenían fotografías de droga, armas de grueso calibre y hasta mapas que se supone representan rutas para el trasiego de estupefacientes en la región.