Lingüísticas, Raúl Arístides

 

Fernando OLVERA DEL CASTILLO

PLAYA DEL CARMEN, 12 de octubre.- Con múltiples influencias lingüísticas, nuestras formas de expresión

representan la identidad y el Patrimonio Cultural de Quintana Roo, afirmó Raúl Arístides Pérez Aguilar durante la segunda jornada del programa “Memoria e Identidad: Ciclo Académico sobre Patrimonio Cultural”. Durante un conversatorio realizado en el Foro Cultural del Instituto de la Cultura y las Artes del Ayuntamiento de Playa del Carmen, el escritor abordó las diversas migraciones ocurridas desde el siglo XVIII hacia esta región del país, que dieron origen a la forma particular de hablar de la población actual. “Entre los años 1735 y 1738 llegaron personas oriundas de las Islas Canarias, que pertenecen a España, pero se ubican en Africa. Se asentaron en Bacalar y aportaron sus conceptos lingüísticos. Follaje, novelero y provocado son palabras de ellos que aún se utilizan”, explicó a estudiantes de la Universidad Autónoma del Estado de Quintana Roo (Uqroo) y la Universidad Tecnológica (UT). En ese contexto, puntualizó que también existen palabras de origen náhuatl, como tlapalería y aguacate; del maya, como sascab; del inglés, debido a la cercanía con Belice, así como de naciones hermanas como Cuba, Venezuela, República Dominicana, Honduras y Nicaragua. Raúl Pérez Aguilar señaló que los migrantes residentes en suelo quintanarroense, quienes se expresan con un léxico español-yucateco con “mayismos”, pueden contribuir a revitalizar muchas palabras que están a punto de desaparecer. Más adelante, presentó su novela “El motín de los indios”, basada en un hecho histórico ocurrido en 1692 con la quema del Palacio Nacional en la actual Ciudad de México. “La escribí en un mes y tardé ocho meses en corregirla. Es la historia de Hortencia, Dorotea y Samuel. Está a la venta en Amazon”, concluyó.