Al entrar o salir de Chetumal, ante embotellamiento

 

Fernando olvera del castillo

CHETUMAL, 23 de julio.- Guiadores provenientes de esta ciudad y de Bacalar se están viendo seriamente perjudicados

ante el “cuello de botella” que prevalece en la carretera federal 307, a raíz de las obras del Tren Maya, mismo que hoy es motivo de molestia, hartazgo y severas pérdidas economicas.
Si bien se han hecho comunes estos embotellamientos conforme avanzan los trabajos de este emblemático proyecto en el Sur de la entidad, lo cierto es que dicha problemática se acentúa a diario, y es así como los guiadores tardan hasta cuatro horas para ingresar o salir de la capital del Estado, con los consecuentes problemas que esto conlleva.
Como es de suponerse, las largas filas a lo largo del día, ya sea en la mañana o en la noche, no se hacen esperar, lo mismo que las reiteradas quejas de quienes invariablemente tienen que salir a carretera hasta otros puntos de la región, siendo que, invariablemente, se quedaron varados.
En lo que corresponde a los guiadores que provienen de Bacalar, la situación es similar.
En este sentido, como señalamos líneas arriba, esta Casa Editora pudo verificar el caso de ciudadanos que tardaron hasta cuatro horas, para poder salir de la ciudad, lo mismo que para entrar, algo que, sin duda, generó que muchos lleguen tarde al trabajo, el inevitable gasto de gasolina, el desgaste de sus unidades y demás.
Aquí vale la pena destacar que esta situación no solo conlleva la pérdida de tiempo, sino que va más allá con vehículos recalentados, pérdidas de vuelos en otros aeropuertos, citas médicas postergadas, algunos percances menores propios de la desesperación y el estrés, además de los problemas en materia de abasto y movilidad en general, por citar algunos.
Al respecto, es un hecho que la Dirección Estatal de Tránsito y la Guardia Nacional mantienen presencia en este conflictivo punto y apoyan a los guiadores a hacer más fluida la circulación; sin embargo, se han dado casos en los que la cantidad de vehículos rebasa los alcances del operativo dispuesto, de ahí la urgente necesidad de adecuar el mismo a estas situaciones extremas e imprevistas para reducir en la medida de lo posible las afectaciones a las y los ciudadanos que, insistimos, se ven en la necesidad de circular a diario en la carretera federal en el tramo Chetumal-Bacalar.
Con base en lo anterior, no se puede perder de vista que tanto los chetumaleños como los bacalarenses están conscientes de los grandes beneficios que traerá el Tren Maya a la región, y es así como están en el entendido de que estas son molestias necesarias; no obstante, es muy importante que las autoridades e, incluso, la constructora, tomen cartas en asunto para que estas sean mínimas, tanto para los tripulantes de vehículos particulares como de autobuses, camiones, tráilers, trabajadores de las zonas rurales, repartidores de productos y demás, a fin de que se vean lo menos afectados posible.