Plagas y bajos precios, principales causas
Ulises ARROYO
CHETUMAL, 7 de agosto.- Desde hace dos años, el sector cañero atraviesa por una de sus etapas
más complicadas, luego de que plagas y enfermedades registradas en el cultivo de la caña de azúcar hayan propiciado un bajo rendimiento en la calidad del producto, situación que se ha traducido directamente en liquidaciones menores para los productores, según lo dio a conocer el líder cañero Sergio Crisanto Morteo.
El dirigente explicó que los productores del sector se han visto severamente afectados en su economía durante este periodo, debido a que las ganancias derivadas de la producción no han logrado repuntar a causa del bajo rendimiento que ha presentado la azúcar, afectación que resulta comprobable a través de los montos que los propios cañeros han recibido en sus liquidaciones correspondientes.
De acuerdo con Crisanto Morteo, este problema tiene su origen principal en las plagas y enfermedades que han afectado los cultivos, razón por la cual los productores han recibido capacitación constante orientada a mejorar las técnicas de cultivo, además de reforzar los cuidados durante todo el proceso productivo, con el objetivo de obtener una mejor puntuación dentro del esquema de medición conocido como Kilogramo de Azúcar Recuperable Base Estándar (KARBE), indicador que resulta determinante para definir el pago final a los productores.
El líder cañero dejó entrever que la problemática no responde a un solo factor, sino a una combinación de circunstancias que han golpeado de manera simultánea al sector, entre ellas las condiciones fitosanitarias adversas en el campo y el comportamiento a la baja que ha mantenido el precio de la azúcar a nivel nacional, elementos que en conjunto han mermado considerablemente los ingresos de las familias cañeras de la región.
Ante este panorama, los productores continúan a la espera de que las estrategias de capacitación y las medidas fitosanitarias implementadas comiencen a reflejarse en una mejora sustancial del rendimiento de sus superficies cultivadas, con miras a revertir la tendencia negativa que ha caracterizado a los últimos dos ciclos de producción y recuperar así los niveles de liquidación que en años anteriores representaban una fuente de ingreso más estable para el sector.