De Bacalar, el CCE: Wilma Contreras
Fernando OLVERA DEL CASTILLO
CHETUMAL, 22 de noviembre.- La presidenta del Consejo Coordinador Empresarial (CCE) de Chetumal, la L.N. Wilma del Carmen Contreras Canto, rechazó tajantemente que, a la ligera, y sin tomar en cuenta la importancia que representa para el
sustento de miles de familias del Sur de Quintana Roo, hoy se pretenda declarar a la Cuenca de la Laguna de Bacalar como un Area Natural Protegida (ANP), un Hábitat Crítico o un Sitio Ramsar, sin antes considerar la posibilidad de implementar estrategias multisectoriales que garanticen su desarrollo sustentable.
Al abundar al respecto, la antes citada, en principio de cuentas, dejó en claro que, particularmente para la Iniciativa Privada, el preservar la flora y fauna que alberga la Cuenca de la Laguna de Bacalar es una alta prioridad, de ahí la imperiosa necesidad de que antes de optar por una salida fácil, como alguna de las declaratorias arriba señaladas, se valore la conveniencia de implementar un plan de trabajo serio y responsable, en el que participen todos los sectores de la región, con el objetivo de que el desarrollo alrededor de este cuerpo de agua avance privilegiando ante todo su conservacion.
En este sentido, la también titular de la Amexme Capítulo Chetumal, con el aval de los representantes de los organismos que conforman el CCE, Eduardo Mazurca Ferreyro, de la AMPI Chetumal; Raúl Andrade Angulo, de la Asociación de Hoteles del Sur y Centro; Ulises Morales Estrada, de la CMIC; Erick Pérez Contreras, de la Canirac; Amir Padilla Espadas, de la Canaco Servytur Chetumal-Tulum, y Marcial Cervera Delgado, de la Canacintra, mostró su desacuerdo ante el hecho de que existan algunos grupos de ambientalistas radicales, conformados en su mayoría por extranjeros que, por así convenir a sus intereses y, peor aún, con el único afán de tener el control del agua, insistan en que la Cuenca de la Laguna de Bacalar se convierta en una ANP, un Hábitat Crítico o un Sitio Ramsar, cuando lo que verdaderamente se necesita es que sea considerada como un Area Destinada Voluntariamente a la Conservación (ADVC), la cual pueda albergar actividades turísticas y comerciales con un alto grado de sustentabilidad.
Al respecto, la dirigente empresarial recordó que la Cuenca de la Laguna de Bacalar, la cual conecta entre sí a la laguna Milagros, la laguna Guerrero, Chile Verde, el Río Hondo y la Bahía de Chetumal, está llamada a jugar un papel preponderante para el desarrollo y progreso del Sur de la entidad, ante las magnas obras que se habrán de consolidar en breve gracias al apoyo del Presidente de la República, Andrés Manuel López Obrador, y de la Gobernadora del Estado, Mara Lezama Espinosa, como el Tren Maya, la modernización del aeropuerto internacional y el Barrio Magico de Chetumal, el Tianguis Yum Kaax, el parque Quintana Roo, entre otras, las cuales fueron proyectadas precisamente para aprovechar su enorme potencial económico y, con ello, generar más empleos y mejorar la calidad de vida de la población.
De igual forma, la L.N. Wilma del Carmen Contreras Canto destacó la resiliencia que ha mostrado la Cuenca de la Laguna de Bacalar en los últimos años, citando como ejemplo el caso de la recuperación total de los estromatolitos, documentada recientemente por los especialistas del Ecosur, por lo que ahora es cuando hay que generar esquemas de ordenamiento ambiental para protegerla y mantenerla como el principal atractivo turístico de esta parte de la entidad.
Ante este panorama, la titular del CCE hizo un llamado a las autoridades competentes de los tres niveles de Gobierno, a fin de que, por un lado, no se dejen presionar por esos falsos ambientalistas que lo único que pretenden es conservar las millonarias prebendas que obtienen de organizaciones internacionales con su supuesto cuidado del medio ambiente; y por el otro, escuchen a los empresarios, a los prestadores de servicios y a los habitantes de la región en general quienes, además de conocer a fondo y ser los principales interesados en cuidar la gran riqueza natural de la Cuenca de la Laguna de Bacalar, resultarían los más afectados en caso de tomarse una decisión errónea sobre el futuro inmediato de la misma.