En las comunidades rurales
Ulises ARROYO
CHETUMAL, 27 de junio.- Con el objetivo de fortalecer la economía de las zonas más alejadas
del Estado, más de dos mil personas dedicadas a actividades comerciales en comunidades rurales han logrado obtener su registro ante el Servicio de Administración Tributaria (SAT) durante el presente año. Este avance es resultado de una estrategia de vinculación institucional encabezada por la Secretaría de Desarrollo Económico de Quintana Roo, la cual facilita el acceso a trámites fiscales directamente en las localidades, evitando que los pequeños empresarios deban trasladarse a las oficinas centrales en Chetumal o Cancún.
Paul Carrillo de Cáceres, titular de la Secretaría de Desarrollo Económico, destacó que el programa incluye visitas periódicas de personal de la Secretaría de Hacienda, quienes acuden a las comunidades para realizar el alta de negocios, entregar la firma electrónica y asignar el Registro Federal de Contribuyentes. Esta labor es fundamental para otorgar certeza jurídica a negocios de diversas escalas, independientemente de su antigüedad o número de empleados, permitiendo que los emprendedores rurales transiten hacia la formalidad.
La formalización abre una puerta de beneficios para los micro y pequeños empresarios, quienes ahora pueden acceder a diversos programas y créditos gubernamentales. Uno de los incentivos más significativos es el apoyo para obtener la marca “Hecho en Quintana Roo”, donde los productores registrados sólo deben cubrir una cuota simbólica de 300 pesos, en comparación con el costo habitual de tres mil pesos.
Asimismo, la dependencia estatal ofrece otros estímulos, como descuentos exclusivos en servicios de paquetería para la distribución de mercancías hacia otros estados de la República.
Para garantizar que este proceso sea inclusivo, la Secretaría ha implementado programas de capacitación técnica y empresarial impartidos en lengua maya. Este esfuerzo está diseñado específicamente para emprendedores de los pueblos originarios, proporcionándoles herramientas de empoderamiento comercial y gestión de negocios adaptadas a su contexto cultural. Con estas acciones, el gobierno estatal busca consolidar una red de comercio local más sólida, competitiva y con mayores oportunidades de crecimiento para quienes históricamente habían quedado fuera de los esquemas tradicionales de apoyo financiero y fiscal.