Aún no serán suficientes, advierte la OPS
Washington, 2 de diciembre.- La Organización Panamericana de la Salud dijo el miércoles que los países de Latinoamérica podrían comenzar pronto a utilizar una vacuna contra el covid-19, pero advirtió que por ahora el fin de la pandemia no está a la vista.
“Hay una expectativa muy positiva de todos de que sea posible tener en muy breve vacunas disponibles para empezar a utilizar en los países”, expresó Jarbas Barbosa, subdirector de la OPS. Sin embargo, alertó, esto no significa que “al otro día o a la otra semana vamos a tener vacunas en cantidad suficiente para vacunar a toda la gente”.
Barbosa dijo que en un principio la producción será muy limitada y la recomendación es que se vacune primero pensando en salvar las vidas de las personas más vulnerables, como los profesionales de salud, las personas de edad avanzada y los que tienen enfermedades. Luego, en una segunda fase, se comenzará a utilizar la vacuna para controlar la pandemia.
Barbosa efectuó sus declaraciones junto a varios directivos de la OPS en una conferencia de prensa virtual semanal desde Washington, donde está la sede de la organización. Fue poco después que Gran Bretaña anunció la aprobación del uso de emergencia de una vacuna contra el covid-19, lo que podría allanar el camino para que países de Latinoamérica también la autoricen y comiencen a aplicarla.
La región de las Américas ha sido una de las más golpeadas por el covid-19 en todo el mundo. En la última semana se han registrado 1.6 millón de casos nuevos y 22 mil muertes, mientras que en todo noviembre los casos subieron 30% con respecto a octubre, a más de 6 millones, de acuerdo con información de la OPS basada en datos que ofrecen los Gobiernos de cada país. En las últimas semanas cada día se registran nuevos récords en América del Norte.
Ya hay seis países de América Latina que han firmado contratos con el laboratorio Pfizer para adquirir esa vacuna, y el resto está en conversaciones, dijo a la AP Sharon Castillo, portavoz de esa compañía farmacéutica.
El Gobierno de México anunció el miércoles que comprará 34.3 millones de vacunas a Pfizer, aunque esperan recibir 250 mil en diciembre.
Chile, por su parte, también tiene contrato con Pfizer y recibirá 10.1 millones de dosis, dijo recientemente el Gobierno, que también está en contacto con otros productores de vacunas.
Además de la vacuna de Pfizer hay una decena más que está en proceso de investigación y algunas, entre ellas la producida por Moderna Inc. han solicitado aprobación de emergencia.
Las vacunas deben ser autorizadas por las autoridades regulatorias sanitarias en cada país.
Además de los contratos individuales que cada nación firma con los laboratorios, la OPS alienta la participación en un mecanismo llamado COVAX, en el que se garantiza el acceso a una canasta de vacunas para todos los países que quieran participar.
Hasta ahora, 27 países de Latinoamérica y el Caribe han comprometido fondos para ese mecanismo, y otros diez que carecen de recursos también lo harán con ayuda financiera de organismos internacionales. Entre ellos están El Salvador, Honduras, Nicaragua y Bolivia.
Las vacunas que participan en esa canasta de COVAX necesitan la autorización de la Organización Mundial de la Salud. Aún no hay ninguna que la tenga.
En el pasado, por ejemplo con la influenza H1N1, los países de menores ingresos no accedieron a tiempo a vacunas. América Latina las obtuvo entre seis y ocho meses después que lo hicieron las naciones con más recursos. Para evitar eso, “queremos garantizar el acceso equitativo” a través del mecanismo COVAX, agregó Barbosa.