En las montañas de Sinaloa
NUEVA YORK, 14 de enero.- Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán Loera, que enfrenta un juicio por narcotráfico en Nueva York, tenía una vida muy organizada mientras estuvo en las montañas de Sinaloa, desde donde supervisaba “centenares de empleados”,
que incluían personal de seguridad, trabajadoras domésticas, pilotos, choferes y proveedores de droga.
En su segundo día de declaraciones en el juicio que se celebra en Nueva York contra ‘El Chapo’, el colombiano Alex Cifuentes, testigo de la Fiscalía, describió en detalle los tres años que vivió con el líder del cártel del Pacífico
‘El Chapo’, apuntó, se despertaba diariamente al mediodía, tras lo cual uno de sus secretarios le entregaba los mensajes y después de almorzar, hacía llamadas de negocios mientras paseaba bajo los árboles.
Otro secretario, contó, se encargaba de las necesidades del campamento, que incluía la inversión del acusado de entre 150 mil a 200 mil dólares mensuales en suministro de comida y pagar la nómina de unos 50 guardias de seguridad, “una caja chica muy fluida”, según Cifuentes.
Los suministros al campamento eran llevados a la montaña en avioneta o camioneta, de acuerdo con el testigo, que en el primer día de su comparecencia el pasado jueves se identificó como la “mano derecha e izquierda” del acusado, para quien supervisaba la venta de drogas en Nueva York y Canadá.
Cifuentes, que vestía su ropa azul de prisionero, contó además que había varios niveles entre la guardia de seguridad del capo mexicano.
La seguridad era lo más importante en la montaña”, afirmó el testigo, quien explicó que el acusado se mantenía al tanto de las comunicaciones por radio y de la vigilancia del Ejército.
También contaba con pistoleros encargados de la seguridad directa del Chapo, otros vigilaban de cerca la casa donde estaban, otros las carreteras en las partes altas y bajas y otros las pistas clandestinas de aterrizaje.
Todos, aseguró, se comunicaban entre sí.
Sus secretarios le organizaban además su agenda de visitas de socios, familiares, y de su esposa, Emma Coronel.
De acuerdo con Cifuentes, cuyo hermano Jorge ya ocupó la silla de los testigos, ‘El Chapo’ tenía varias casas en la montaña, cabañas humildes pero que contaban con satélite para comunicaciones, televisión de plasma, cocina pequeña y otras facilidades, así como una barraca para los pistoleros.
Durante su testimonio también salió a relucir que por sugerencia de la ex esposa de Cifuentes hubo un intento en 2007 de escribir un libro y hacer una película sobre la vida del Chapo, -proyecto diferente al de la actriz mexicana Kate del Castillo- la cual dirigiría el acusado, e incluso llegó a haber un libreto.
“El Chapo” quería una
película sobre su vida
Durante varios años Joaquín “Chapo” Guzmán trabajó en planes para un libro y una película sobre su vida que él mismo deseaba dirigir, contó el lunes en su juicio en Nueva York su ex mano derecha Alex Cifuentes, que colabora con el gobierno estadounidense.
El exjefe del cártel de Sinaloa, que puede ser condenado a cadena perpetua si es hallado culpable de traficar más de 155 toneladas de drogas a Estados Unidos, trabajó desde fines de 2007 hasta por lo menos el arresto de Cifuentes en noviembre de 2013 en un proyecto para filmar una película autobiográfica.
La idea fue de Angie, la primera esposa de Alex Cifuentes, quien dijo al capo narco que él debía hacerla y embolsarse el dinero del eventual éxito de taquilla, y no regalar la oportunidad a un gran estudio cinematográfico.
A “El Chapo” “le encantó la idea”, contó al jurado Cifuentes, que vivió y trabajó codo a codo con él en las montañas de Sinaloa entre 2007 y 2009.