Mantienen alerta máxima
Xalapa, 20 de octubre.- La emergencia persiste en el sur de Veracruz. Los suelos saturados y los constantes
escurrimientos hacia las cuencas de los ríos Coatzacoalcos, Tonalá y Papaloapan mantienen en alerta máxima a las autoridades ante el riesgo inminente de nuevos deslaves y el incremento en las escalas de los afluentes.
Aunque poco a poco se debilita el frente frío número 2, en Nanchital hay 15 colonias en el agua.
Brigadas de auxilio continúan evacuando a la población en riesgo. Los vecinos, desolados, están en la incertidumbre porque perdieron muebles y enseres.
Cuatro mujeres de una misma familia perdieron la vida tras el colapso de una barda en Coatzacoalcos, Veracruz.
Familia de seis integrantes fallece por intoxicación en la entidad.
Cosoleacaque y Minatitlán están en las mismas condiciones.
En la comunidad Limonta hay preocupación porque un puente sobre un arroyo, que es importante para la región, está a punto de sucumbir por la fuerza del agua. Como han podido, los vecinos trabajan para tratar de recuperarlo.
Además de las pérdidas materiales, también están las humanas. En medio de la emergencia, vecinos y familiares despidieron a Martha Elena Cortaza Carmona, a su hija Eva María Reyes Cortaza y las menores Daniela Paloma Reyes Cortaza y Jade Vergara Cortaza, quienes murieron al ser sorprendidas cuando dormían por la caída de una barda sobre su vivienda.
En este contexto, la gobernadora Rocío Nahle generó controversia al descartar que seis de las muertes registradas durante la contingencia se contabilicen formalmente como víctimas del meteoro.
Se trata de seis integrantes de una familia en Las Choapas —entre ellos menores de edad— que fallecieron por intoxicación con monóxido de carbono al encender un generador de energía a gasolina dentro de su vivienda, tras el colapso del suministro eléctrico provocado por las tormentas.