El año 2022 comenzó con complicaciones económicas para todas las naciones del mundo y México no es una excepción. Los escombros financieros que quedaron después de dos años de pandemia son difíciles de reconstruir, enfrentando aumentos de precios desmedidos y una suba de inflación que no se puede frenar.
Como cientos de sectores de la economía nacional, el sector automotor se vio fuertemente golpeado, con un descenso en las ventas a partir del 2020, que no se ha podido restablecer.
Si bien las cifras de venta de automóviles son superiores a las del año 2020 y 2021, todavía no alcanzan las ventas prepandemia, sin poder estabilizar el mercado. Si comparamos las cifras publicadas por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) podemos ver en la actualidad un descenso de más de 20 mil unidades vendidas respecto al año 2019 y 2018. En el mismo periodo del mes de Julio de esos años, se registraron entre 110 mil y 115 mil vehículos ligeros, mientras que en el séptimo mes del 2022 solo se comercializaron 83 mil nuevas unidades. Sin embargo, este número de ventas si supera las del mismo periodo del año 2021 con menos de 50 mil ventas al público.
Dentro del transcurso del año 2022, según la Asociación Mexicana de la Industria Automotriz (AMIA), los meses de marzo, abril, mayo y junio se vendieron alrededor de 95 mil, 83 mil, 91 mil y 90 mil unidades respectivamente. En sumatoria se registraron 601 mil 561 automotores vendidos en el mercado automotor en todo el país.
Los especialistas atribuyen la caída abrupta de ventas a múltiples factores. El principal de ellos es el aumento de precios consecuentes a la crisis económica global, que no solo afecta el valor del rodado, sino también la póliza y los seguros de autos, los servicios técnicos, incluso los gastos administrativos y papeles a la hora de obtener un auto nuevo.
Con una inflación que en México aceleró hasta llegar a un 8,15% durante el mes de julio, es esperable que los costos sigan creciendo. En consecuencia, los ciudadanos deciden prescindir de la adquisición de bienes como un rodado, centrándose en gastos de primera necesidad. A su vez, la imposibilidad de ahorrar o invertir su dinero dificulta aún más cambiar el auto o comprar uno nuevo.
Por su parte, las empresas y fabricantes están atravesando su propia crisis interna, afrontando la falta de algunos insumos y problemas para adquirir ciertas autopartes. Millones de rodados se vieron afectados por escasez de semiconductores, chip imprescindible para la producción de las unidades. Esta problemática desencadenó el paro en cientos de fábricas y plantas, limitando la oferta de rodados.
Julio Galván, Gerente de Estudios Económicos de INA, declaró respecto a la falta de semiconductores y la detención en la fabricación de vehículos, con una mirada positiva y alentadora. Dijo que “haciendo la comparativa de este mismo periodo del año anterior, podemos observar que se ha tenido dentro de la región una recuperación del 71%, hablando en número de autos en este periodo de 2021. Las cifras alcanzaron 1.5 millones de vehículos en comparación a los 447 mil correspondientes a este periodo de 2022″.