Xiomara Castro, la virtual Presidenta de Honduras

 

Tegucigalpa, 29 de noviembre.- Iris Xiomara Castro entró en la vida política de Honduras empujada por las circunstancias.


En julio de 2009 dejó las labores protocolares de primera dama para encabezar encendidas protestas contra el golpe de Estado militar que derrocó a su esposo, el Presidente Manuel Zelaya.
En un mitin público, ella habló con temple serio y voz firme por primera vez ante miles de simpatizantes.
La mujer, que cumpliría 50 años un mes más tarde, no tenía experiencia política cuando tomó la batuta de la lucha por la restitución de su marido y, aunque no logró su cometido, en 2011 el movimiento se transformó en el partido político Libertad y Refundación (Libre), su trampolín a la presidencia.
Dos años más tarde, en 2013, Castro se lanzó por primera vez a las elecciones presidenciales con Libre, pero perdió contra el ahora saliente mandatario, Juan Orlando Hernández.
Esta vez, sin embargo, a sus 62 años, habría logrado convertirse en la primera presidenta de Honduras, según datos preliminares, y enterraría más de 100 años de bipartidismo del conservador Partido Nacional (PNH) y el centrista Partido Liberal (PLH), que gobiernan desde fines del siglo XIX.
¡Gracias pueblo! Revertimos 12 años de lágrimas y de dolor en alegría. El sacrificio de nuestros mártires no fue en vano. Iniciaremos una era de prosperidad, de solidaridad, por medio del diálogo con todos los sectores, sin discriminación y sin sectarismo”, escribió Castro tras conocer los primeros resultados.
Enarbolando un discurso de izquierda que reivindica varias de las propuestas de Zelaya, depuesto cuando se preparaba para una consulta popular sobre una reforma constitucional, Castro asegura que, una vez en el poder en enero, será ella quien tome las riendas y no el hombre con el que se casó a los 19 años.
Ella (Castro) es una mujer con carácter que tomará las decisiones en el Gobierno”, dijo Anarela Velez, historiadora y amiga de la candidata desde 1990.
El expresidente Zelaya sabe que él es el coordinador del partido y, como coordinador, va tener una relación de respeto frente a la presidenta”, agregó.
Castro no cuenta con más experiencia política que la adquirida desde el golpe y como acompañante de su esposo en la campaña presidencial de 2006, aunque en el sector privado ha dirigido empresas agrícolas y forestales de su familia.
Como primera dama, se ciñó al papel tradicional impulsando programas sociales y subsidios para niños, mujeres y ancianos pobres, lo que le granjeó una gran popularidad.
Cuando derrocaron a Zelaya -presidente de Libre- Castro se refugió inicialmente en la embajada de Estados Unidos, pero días después salió a las calles a encabezar masivas protestas.
Castro, la segunda de cinco hermanos de una familia de clase media, nació el 30 de septiembre de 1959 en Tegucigalpa.
Tras casarse con Zelaya en 1979, obtuvo su título de administradora de empresas y se mudaron a Catacamas, a unos 220 kilómetros al noreste de la capital, donde criaron a cuatro hijos.