Por marchas de los ‘chalecos amarillos’

 

PARIS, 7 de diciembre.- Cientos de comercios parisinos se preparan ante una nueva ola de manifestaciones por parte de los integrantes de los “chalecos amarillos”.


Los locatarios de la capital francesa toman las previsiones que toman  para evitar -en la medida de lo posible- daños y saqueos a sus negocios.
Los medios locales recogen relatos de comerciantes aterrorizados por la violencia.
Nos pidieron que recogiéramos todo lo que anda suelto, todo lo que podría servir como un arma”, explica Aziz, un empleado de limpieza de la alcaldía de París, mientras recoge chatarra de todo tipo en su camión estacionado en una calle cerca de los Campos Elíseos.
Un poco más lejos, otros dos empleados de la municipalidad quitan las rejas de hierro que rodean los árboles del elegante bulevar Malesherbes, que el 1 de diciembre fue invadido por manifestantes violentos.
¿Se imaginan si alguien recibe esto en la cabeza?”, comenta preocupado uno de ellos.
Las autoridades temen un brote de “gran violencia” al margen de las manifestaciones del sábado, el cuarto consecutivo de protestas de los “chalecos amarillos”, por lo que han desplegado un dispositivo “excepcional”.
Un total de 8 mil miembros de las fuerzas del orden patrullarán en la capital.
Las autoridades parisinas pretenden activar un servicio de crisis y 2 mil elementos de mobiliario urbano fueron desarmados, dijo la alcaldesa de París, Anne Hidalgo.
La Torre Eiffel y el museo Louvre estarán cerrados como medida de precaución, así como las grandes tiendas del barrio de Opera y los comercios de los Campos Elíseos, uno de los lugares de mayor tensión en las manifestaciones de la semana pasada.