De cara a segunda vuelta presidencial

 

Paris, 11 de abril.- Emmanuel Macron y Marine Le Pen intercambiaron golpes a distancia este lunes sobre quién protegería mejor

el poder adquisitivo de los votantes franceses, dando inicio a una tensa lucha para ganar la segunda vuelta de las elecciones presidenciales del 24 de abril.
Macron, un centrista proeuropeo que se convirtió en Presidente en 2017 tras vencer fácilmente a Le Pen cuando los votantes se unieron a él para mantener a la extrema derecha fuera del poder, se enfrenta a un desafío mucho más duro esta vez.
Macron marcha algo por delante en las encuestas, pero Le Pen, que antes de la primera ronda del domingo aprovechó con éxito el malestar por el costo de la vida y la percepción de que el mandatario está desconectado de las dificultades cotidianas, presionó sobre esos puntos el lunes.
Emmanuel Macron, si por alguna casualidad fuera reelegido, se sentiría totalmente libre de continuar con su política de destrozos sociales”, declaró Le Pen en una visita a una zona rural al sureste de París.
Le Pen aprovechó el acto para burlarse de los planes políticos de Macron e instó a leer su manifiesto.
Advirtiendo de los “nubarrones” que la inflación proyecta sobre Francia, dijo que Macron no protegió a los franceses y que, si es elegida, reducirá de forma drástica el IVA sobre la energía y lo pondrá a cero para 100 productos esenciales de alimentación e higiene “para que los franceses puedan seguir poniendo combustible en su auto (...) y alimentarse”.
Macron tuvo palabras igualmente duras sobre su rival:
La señora Le Pen es una demagoga, es alguien que dice a la gente lo que quiere oír cuando quiere oírlo”, dijo el mandatario galo en entrevista con el periódico La Voix du Nord.
Macron, que ha acusado repetidas veces a Le Pen de mentir, dijo que sus promesas económicas son una fantasía.
Macron no se confía
En un paseo por Denain, una de las ciudades más pobres del país, situada en su antiguo corazón industrial, el Presidente galo advirtió a los votantes que Le Pen -que ha centrado con éxito su campaña en los problemas del costo de la vida que preocupan a millones de personas- no será capaz de financiar su programa económico populista y está mintiendo a los votantes.
Durante el tiempo que duraron los intercambios, a veces acalorados, los habitantes de la zona reprocharon a Macron desde sus planes de retrasar la edad de jubilación hasta su afirmación, en plena fase ómicron de la pandemia de covid, de que quería “cabrear” a los antivacunas.
Según dijo, está dispuesto a adaptar su plataforma y mejorarla, en particular para proteger mejor el medio ambiente.
Macron comentó a BFM TV que está abierto a discutir su impopular propuesta de retrasar la edad legal de jubilación a los 65 años.
No quiero dividir al país”, afirmó, al tiempo que insistió en que la gente tendrá que trabajar más tiempo para que el sistema de pensiones sea sostenible.
Una victoria de Le Pen provocaría una conmoción en toda Europa y más allá, y supondría una sacudida similar al voto del Brexit británico para salir de la Unión Europea o la entrada de Donald Trump en la Casa Blanca en 2017.