Entre las dos Coreas

 

Seul, 29 de septiembre.- La vicepresidenta estadounidense, Kamala Harris, se desplazó este jueves a la zona

desmilitarizada en la frontera entre Corea del Sur y Corea del Norte como parte de un viaje para estrechar la alianza de seguridad entre Washington y Seúl.
En los días previos a la visita de Harris a este importante aliado de Asia Oriental, Corea del Norte realizó dos pruebas de misiles, una de ellas en la víspera, que se suman a la serie récord de ensayos armamentísticos de este año.
En un puesto de observación en lo alto de una colina, Harris observó con binoculares el terreno fronterizo norcoreano mientras soldados surcoreanos y estadounidenses le mostraban las características de la zona, incluidas las defensas.
“Está tan cerca”, afirmó la vicepresidenta.
La número dos de la administración de Joe Biden también visitó el Pueblo de la Tregua de Panmunjom, donde se reunieron en 2019 el entonces Presidente estadounidense, Donald Trump, con el líder norcoreano Kim Jong Un, y habló con los soldados estadounidenses apostados en el Área de Seguridad Conjunta cerca de la frontera.
En el lado septentrional de la frontera se podían ver a guardias con trajes de protección.
Hablando en la zona desmilitarizada (DMZ) que separa estos dos países técnicamente en guerra, Harris dijo que los soldados estadounidenses y surcoreanos “sirven hombro con hombro (...) para mantener la seguridad y la estabilidad de esta región”.
También aseguró que el compromiso de Washington en la defensa de Corea del Sur era “invulnerable” y que ambos aliados estaban “alineados” en su respuesta a la creciente amenaza de los programas armamentísticos del Norte.
Los dos socios quieren “la completa desnuclearización de la península de Corea” pero mientras están “preparados para enfrentar cualquier contingencia”, añadió.
Estados Unidos tiene unos 28.500 soldados en Corea del Sur para ayudar a proteger al país del vecino septentrional. Esta semana ambos aliados realizarán ejercicios navales conjuntos para demostrar su fuerza.
La vicepresidenta también denunció “la brutal dictadura, las flagrantes violaciones de derechos humanos y el programa de armas ilegal” de Corea del Norte.
La visita de Harris a la zona desmilitarizada probablemente enfurezca a Pyongyang, que denunció a la presidenta de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, como el “peor destructor de la paz internacional” cuando visitó el lugar en agosto.
La vicepresidenta estadounidense viajó a Seúl después de asistir en Tokio al funeral de Estado del asesinado exprimer ministro japonés Shinzo Abe.
Al llegar se reunió con el presidente surcoreano Yoon Suk-yeol con quien abordó asuntos de seguridad, pero también una nueva ley firmada por Biden que retira los subsidios a vehículos eléctricos construidos en el extranjero y que afecta a marcas surcoreanas como Hyundai y Kia.
El miércoles, la agencia de espionaje surcoreana señaló que Corea del Norte prepara un nuevo ensayo nuclear del que vienen largo tiempo advirtiendo Washington y Seúl.