Tras cuatro días de homenajes
HOUSTON, 6 de diciembre.- Los estadounidenses rindieron el último adiós a su 41° Presidente, George H.W. Bush, que fue enterrado este jueves en Texas después de cuatro días de tributos que ofrecieron una inusual imagen de unidad en un país
dividido.
Después del funeral de Estado el miércoles en Washington, al que asistió el Presidente estadounidense, Donald Trump, cuatro ex mandatarios del país y dignatarios extranjeros, el ataúd de Bush cubierto por la bandera estadounidense fue trasladado a Houston, en Texas.
Los restos del ex Presidente (1989-1993) reposaron en la Iglesia Episcopal de St. Martin, donde los Bush son asiduos feligreses, antes de ser sepultado detrás de la biblioteca y museo que lleva su nombre en la Universidad de Texas A&M.
Al inicio de la ceremonia el coro de la iglesia interpretó “Este es mi país” (This is my country), un himno patriótico estadounidense de la década de 1940 que también fue interpretado el día en que H.W. Bush asumió la presidencia.
Cuatro de sus nietas leyeron el salmo 23 y el ex secretario de Estado estadounidense James Baker, de 88 años, recordó detalles de su personalidad y los logros de su presidencia.
“Él era un líder y lo sabía”, afirmó Baker, que relató con humor sus debates y rompió a llorar al final del discurso.
El ex mandatario fue enterrado junto a su esposa Barbara, quien murió en abril, y su hija Robin, quien falleció de leucemia a los tres años.
El cuarteto de música Oak Ridge Boys representó el gusto del ex Presidente estadounidense por la música “country” e interpretó a capela el himno “Amazing Grace”.
En la ceremonia del miércoles, Trump y la primera dama Melania compartieron un banco en la primera fila de la Catedral Nacional de Washington con los ex Presidentes Barack Obama, Bill Clinton, Jimmy Carter y sus esposas.
Su hijo, el ex Presidente George W. Bush (2001-2009), tocó el ataúd dos veces cuando se acercó para pronunciar un discurso cargado de elogios y humor, durante el cual su voz se quebró hasta las lágrimas recordando anécdotas y enseñanzas de su padre, muerto el viernes a los 94 años.
“Me mostró lo que significa ser un Presidente que sirve con integridad, lidera con valentía y actúa con amor en su corazón para los ciudadanos de nuestro país”, dijo.
Desde la muerte de Bush, Trump cambió su postura provocativa habitual por una de solemnidad, tuiteando antes del servicio sobre “un día de celebración para un gran hombre que ha llevado una vida larga y distinguida”.