Se queda sin asesores
WASHINGTON, 16 de agosto.- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha sufrido una desbandada de importantes consejeros en los sectores empresarial y político a raíz de su postura sobre los disturbios raciales ocasionados por supremacistas blancos en Charlottesville, Virginia.
Altos ejecutivos empresariales y prominentes asesores abandonaron el Consejo de Fabricantes Estadounidenses y el foro de política y estrategia del gobierno de Trump.
El propio mandatario estadounidense anunció hoy, a través de su cuenta de Twitter, el cierre de ambas consejerías.
Más que meter presión a los empresarios del Consejo de Fabricantes Estadounidenses y el Foro de Estrategia y Política, voy a acabar con ambos. ¡Gracias a todos!”, escribió Trump.
Un total de siete líderes empresariales renunciaron en los últimos días por la tibia reacción del presidente norteamericano a los sucesos de Charlottesville, donde un neonazi fue detenido por matar el fin de semana a una mujer al arrollar con su vehículo a un grupo de manifestantes antifascistas que protestaban contra la marcha de supremacistas.
Poco antes de que el mandatario anunciara la eliminación de esos dos foros, la consejera delegada de la empresa de alimentación Campbell Soup, Denise Morrison, informó de que renunciaba a su puesto en el Consejo de Fabricantes Estadounidenses.
El racismo y el asesinato son inequívocamente reprobables y no son moralmente equivalentes a cualquier otra cosa que sucedió en Charlottsville”, afirmó Morrison en un comunicado.
Creo que el presidente debería haber sido -y aún debe serlo- inequívoco en ese punto”, subrayó la consejera delegada del famoso fabricante de sopas.
En una especie de efecto dominó, el primero en dimitir fue Kenneth C. Frazier, presidente de la farmacéutica Merck, quien argumentó que sentía la responsabilidad de tomar una posición contra la intolerancia y el extremismo.