Esperan ratificación del Senado

 

Washington, 19 de diciembre.- La Cámara de Representantes de Estados Unidos aprobó el jueves por 385 votos contra 41 el tratado comercial con México y Canadá, TMEC, que reemplazará al TLCAN, y envió la legislación al Senado para su

tratamiento a comienzos de 2020.
La ratificación del T-MEC marcaría una importante victoria política para Trump, quien considera el Tratado de Libre Comercio de América del Norte, vigente desde 1994, como “el peor acuerdo comercial de la historia”, y forzó su revisión al asumir en 2017.
El T-MEC fue firmado inicialmente el 30 de noviembre de 2018, y ratificado por México en junio de este año.
Pero su confirmación en el Congreso de Estados Unidos se complicó porque los legisladores demócratas exigieron previsiones para evitar la competencia desleal con los trabajadores estadounidenses.
Tras meses de negociaciones, se acordaron enmiendas y un nuevo protocolo del T-MEC fue sellado con bombos y platillos el 10 de diciembre en Ciudad de México por los Ejecutivos de los tres países.
La versión final del T-MEC ya fue ratificada por el Senado mexicano el 12 de diciembre, en tanto Canadá dijo que confirmará el nuevo pacto una vez lo haga Washington.
Los votos en contra fueron de 38 demócratas, dos republicanos y un independiente.
ESTOS SON LOS PRINCIPALES CAMBIOS
Los sindicatos estadounidenses acusaban al TLCAN de haberle robado empleos del sector manufacturero debido a que la mano de obra mexicana es más barata. La demócrata Nancy Pelosi, presidenta de la Cámara de Representantes, había advertido que no admitiría el nuevo acuerdo a menos de que fijasen garantías de que México cumplirá las normas laborales.
Tras meses de negociaciones, Pelosi dijo el martes que el acuerdo quedó “infinitamente mejor” que el original. El nuevo texto fue también bienvenido por la poderosa central sindical AFL-CIO cuyo presidente, Richard Trunka, dijo que por primera vez habrá normas laborales cuyo cumplimiento podrá ser vigilado.
Las nuevas disposiciones obligarán a que México cumpla con reformas laborales que ya aprobó y admita la verificación de sus estándares laborales de bienes y servicios, so pena de sanciones.
La verificación estará a cargo de “expertos laborales independientes”. México no admitió la inspección de fábricas.
NORMAS AMBIENTALES
Los demócratas insistieron en incluir también severas normas ambientales y mecanismos para vigilar su cumplimiento.
Al igual que en lo laboral, el acuerdo crea “agregados ambientales” en Ciudad de México que se ocuparán de vigilar sus leyes y reglamentos.
MEDICINAS
La revisión del texto incluyó el capítulo de las medicinas.
Los cambios quitaron normas que exigían a los tres socios otorgar al menos de 10 años de exclusividad para drogas biológicas, lo cual facilitará el rápido ingreso de genéricos al mercado y reducir así los precios.
IMPACTO ECONÓMICO
Desde su entrada en vigor, el TLCAN impulsó el comercio norteamericano, ayudó a estabilizar la economía de México y reestructuró al sector manufacturero en una cadena de producción trinacional.
Algunos, entre ellos Trump, acusan al TLCAN de destruir empleos estadounidenses, pero más empleos se perdieron por la tecnología.
Y el TLCAN le dio un gran impulso al PIB que superó los empleos perdidos por el tratado, según el instituto de economía Peterson.
Un análisis de la Comisión de Comercio Internacional de Estados Unidos dijo que en seis años, el T-MEC elevará el PIB real estadounidense en 0,35% y generará 176.000 puestos de trabajo, especialmente en el sector manufacturero.
MAYOR COMERCIO
La Comisión estima que el nuevo pacto aumentará las importaciones estadounidenses desde Canadá y México, y en igual cantidad las exportaciones a esos mercados.
En 2017 Canadá y México fueron de los mayores socios de Estados Unidos.
Estados Unidos exportó bienes por 292.000 millones de dólares a Canadá y por 243,000 millones a México en 2017.