El aumento de los precios de nuestra economía se está haciendo sentir en el bolsillo de los mexicanos. Con este panorama, las autoridades monetarias del país han tomado una decisión que ya era prevista por los analistas: la suba de tasas de interés.
El Banco de México ha anunciado recientemente que las tasas aumentarían 75 puntos básicos a 9,25% total. Esta no es la primera vez que la entidad recurre a esta misma estrategia para intentar frenar la escalada de precios. De hecho, es la tercera vez en lo que va de año que se da una suba de tasas, las anteriores también de 75 puntos de base.
Cabe destacar que subir las tasas de interés es una de las herramientas a las que recurre el gobierno de México para combatir la creciente inflación. El propósito de hacer que los créditos sean más caros es intentar reducir la cantidad de dinero que circula en la economía del país para, de esta manera, enfriar la actividad y, por consiguiente, bajar los precios.
Entonces, conseguir dinero ya sea para realizar una inversión en negocios productivos o para gastos personales, como compra de vehículos o inmuebles, será todavía más costoso.
Se elevan las metas de inflación en México
A pesar de las diversas medidas a las que recurren las autoridades, la inflación parece estar lejos de ser controlada. Según estimaciones del Banxico, el aumento generalizado de los precios de nuestra economía estará en torno al 8,6% en el acumulado para este 2022. Superior a lo que se esperaba originalmente.
Lo mismo se espera que suceda durante el próximo año, ya que se actualizó la inflación esperada para el final del 2023 a 4%. Si bien esto representa una importante desaceleración de los precios, lo cierto es que el panorama aún no es del todo claro como para festejar antes de tiempo.
El contexto global es el principal motivo que está empujando la inflación hacia arriba. Desde las tensiones geopolíticas que crecen con la guerra entre Rusia y Ucrania, hasta los datos que llegan de nuestro vecino del norte, donde el aumento de los precios también está fuera de control.
Resta esperar, entonces, que la situación a nivel global se estabilice durante el 2023. Si esto sucede, podremos esperar un año muy bueno para la economía mexicana, que ha mostrado signos de tener el potencial para despegar y establecerse como una de las más importantes del mundo en los años venideros.