Para resolver conflictos
Ulises ARROYO
JOSE MARIA MORELOS, 28 de agosto.- Habitantes de cinco comunidades rurales recurren a jueces
tradicionales para resolver conflictos vecinales y faltas menores sin necesidad de trasladarse hasta la cabecera municipal, mediante un modelo basado principalmente en la conciliación y los acuerdos entre las partes.
Ruperto Ku Chu, juez tradicional de San Diego, explicó que estas autoridades comunitarias pueden intervenir en determinados asuntos mediante acuerdos, trabajo comunitario o la aplicación de sanciones contempladas dentro de sus atribuciones.
En aquellos casos en los que la situación lo amerita, los jueces también pueden solicitar el apoyo de elementos de Seguridad Pública.
Tito Raciel Marín Chan, juez tradicional de Pozo Pirata, señaló que quienes desempeñan esta función reciben capacitación para identificar hasta dónde llegan sus facultades y determinar cuándo un asunto debe ser remitido a otras instancias.
Cuando existen hechos que podrían constituir delitos graves, los jueces elaboran el acta correspondiente y canalizan el caso al Ministerio Público para que continúe el procedimiento.
Miguel Angel Pech Interián, juez tradicional de Gavilanes, destacó que este sistema permite solucionar controversias mediante el diálogo y evita que las familias tengan que asumir gastos de traslado para acudir ante autoridades ubicadas fuera de sus comunidades.
La cercanía de los jueces con los habitantes también facilita la generación de acuerdos, debido al conocimiento que tienen de las comunidades y de las circunstancias en las que surgen los conflictos.
Otra característica es la posibilidad de que los involucrados expongan sus casos en lengua maya, lo que reduce barreras de comunicación y permite que las partes expliquen directamente sus inconformidades.
De esta manera, los jueces tradicionales mantienen en cinco comunidades de José María Morelos un mecanismo de resolución de conflictos que combina conciliación, cercanía con los habitantes y elementos de la identidad cultural maya.