Sin reclamar, más de 150 unidades


Ulises ARROYO

JOSE MARIA MORELOS, 8 de octubre.- El corralón municipal está casi a cu máxima capacidad debido a la acumulación de aproximadamente

150 motocicletas que fueron aseguradas por infracciones administrativas y cuyos propietarios no han acudido a recuperarlas, principalmente por el elevado costo de las multas.
José Mauricio Gasca Reyes, director de Tránsito Municipal, informó que la falta de espacio representa un problema para el resguardo de nuevas unidades, debido a que numerosas motocicletas permanecen retenidas sin que sus dueños realicen los trámites correspondientes para obtener su devolución.
Explicó que uno de los principales motivos del abandono es el monto de las sanciones económicas, particularmente aquellas relacionadas con la conducción bajo los efectos del alcohol.
Detalló que las multas por manejar en estado de ebriedad pueden alcanzar las 25 Unidades de Medida y Actualización (UMA), cantidad que, en determinados casos, llega a superar el valor comercial de las propias motocicletas.
Esta situación provoca que algunos propietarios consideren más conveniente dejar sus vehículos en el depósito municipal que cubrir el importe de las infracciones para recuperarlos.
Ante la saturación de las instalaciones, José Mauricio Gasca hizo un llamado a los dueños de las unidades retenidas para que acudan a regularizar su situación y realicen los procedimientos necesarios para retirarlas.
El funcionario señaló que el reglamento contempla mecanismos para resolver la situación de los vehículos que permanecen durante periodos prolongados en el corralón, entre ellos la posibilidad de realizar un remate o tramitar su baja definitiva.
Aclaró que cualquiera de estas medidas deberá desarrollarse mediante los procedimientos legales correspondientes, por lo que no se trata de una disposición que pueda aplicarse de manera automática.
Por otra parte, el director de Tránsito explicó que los agentes participan en operativos y patrullajes coordinados con elementos de la Policía Municipal, con el propósito de vigilar el cumplimiento de las disposiciones viales.