A causa de cultivos comerciales
Ulises ARROYO
JOSE MARIA MORELOS, 11 de octubre.- La producción tradicional de maíz, frijol y calabaza pierde terreno en el municipio ante el avance
de cultivos comerciales y la venta de superficies ejidales para establecer nuevos asentamientos, situación que reduce los espacios disponibles para la producción de alimentos.
José Ruiz Ramírez, agricultor del municipio, señaló que cada vez más familias rurales optan por destinar sus parcelas a productos como plátano, jícama y naranja dulce, conocida localmente como “china”, debido a la expectativa de obtener mayores ingresos por su comercialización.
Este cambio ha estado acompañado por una disminución en la producción de hortalizas y otros alimentos que anteriormente eran cultivados por las propias familias y también abastecían al mercado local, indicó.
El productor consideró necesario conservar la milpa, no solamente como una actividad agrícola tradicional, sino como una alternativa que permite garantizar parte de la alimentación de los hogares y reducir sus gastos cotidianos.
“Si siembras tu maíz, pues no compras maíz”, expresó José Ruiz al destacar las ventajas de que las familias mantengan parcelas destinadas al autoconsumo.
Asimismo, reconoció que los productores también enfrentan pérdidas ocasionadas por animales como tejones, jabalíes y aves que ingresan a las parcelas y dañan los cultivos.
Ante esta problemática, consideró que mantener limpios los terrenos y realizar una vigilancia constante ayuda a disminuir las afectaciones y proteger las cosechas.
A estas dificultades se suma la reducción de las superficies disponibles para trabajar debido a la expansión de colonias y nuevos asentamientos sobre terrenos ejidales.
Esta situación afecta principalmente a quienes no cuentan con derechos ejidales y dependen de la renta de parcelas para sembrar, pues cada vez disponen de menos opciones para desarrollar su actividad.
Desde su experiencia en la comunidad de Nueva Reforma, donde combina la agricultura con la crianza de aves y cerdos de traspatio, Ruiz Ramírez sostuvo que todavía existen terrenos con potencial para mantener la producción.
Sin embargo, consideró que aprovechar estas áreas requiere trabajo permanente, atención a los cultivos y cuidado de los recursos naturales para conservar la actividad agrícola y la producción de alimentos en las comunidades rurales del municipio.