Llaman a rescatar tradicional utensilio
Ulises ARROYO
JOSE MARIA MORELOS, 23 de junio.- En la cocina maya tradicional, el lek fue durante generaciones
una pieza indispensable para conservar calientes las tortillas y mantener viva una práctica doméstica ligada a la milpa, la alimentación y el aprovechamiento natural de los recursos. Sin embargo, con el paso del tiempo, este contenedor vegetal ha comenzado a quedar en el olvido, pese a su profundo valor cultural, utilitario y ambiental dentro de las comunidades rurales de la Zona Maya.
José del Carmen Chuc Tun, agricultor del ejido Kankabchén, recordó que el lek se sembraba tradicionalmente dentro de la milpa junto al maíz, debido a que sus amplias hojas aportaban sombra y favorecían la humedad del suelo para el desarrollo del cultivo. El productor lamentó que actualmente casi nadie lo cultive, lo que ha provocado que sólo unos cuantos labriegos conserven la semilla y mantengan viva esta práctica heredada por sus antepasados.
Aunque en años recientes se ha buscado rescatar el fruto del lek con fines meramente artesanales y decorativos, don José consideró primordial no perder de vista su verdadero valor utilitario, especialmente como recipiente natural para el uso cotidiano en los hogares. Explicó que una pieza puede adquirirse a bajo costo en las comunidades y, además de utilizarse como contenedor térmico, permite obtener nuevas semillas para volver a sembrarlo y contribuir a la recuperación de la especie.
Más allá de su valor económico, el lek representa una alternativa ecológica urgente frente al uso generalizado de recipientes de plástico o unicel, ya que ayuda a conservar la temperatura de los alimentos sin generar residuos contaminantes. Al final de su vida útil, al ser un elemento orgánico, este contenedor puede reintegrarse a la tierra como abono natural, convirtiéndose en un ejemplo perfecto de sustentabilidad dentro de la tradición indígena.