A buzos, para frenar descompresiones
Lanrry PARRA
ISLA MUJERES, 15 de junio.- Heli García Molina, director y responsable del manejo de la cámara hiperbárica de Isla Mujeres, atribuye el creciente número de casos de descompresión a que los pescadores parecen no tomar en serio las implicaciones
que conlleva el descender a las profundidades del mar, principalmente cuando la práctica de buceo radica en un aprendizaje empírico.
Dijo que este es el principal factor de riesgo, pues hay una constante reincidencia provocada por el desconocimiento en las tablas de buceo y sus tiempos.
Además de esto, agregó que hay un mal empleo en las artes de pesca, pues no sólo utilizan erróneamente algunas cosas, sino que también usan aceites de motor en lugar de aceite vegetal en sus compresores
“Usan aceite multigrado para motor de dos tiempos para el equipo generador de oxígeno llamado compresor, en lugar de uso de aceite vegetal, además padecen por falta de equipamiento como filtros antes y después del compresor utilizado”, explicó el especialista.
Comentó que muchos pescadores trabajan en malas condiciones, además de una mala alimentación y enfermedades comunes como hipertensión y diabetes, así como deshidratación por ingesta de alcohol o drogas un día antes de la práctica del buceo.
García Molina subrayó que bajo estas condiciones, el descender a más de 40 metros de profundidad y sin respetar paradas de seguridad trae consecuencias que pueden ser fatales.
Como consecuencia de este tipo de prácticas, desde que concluyó la temporada de captura de langosta, 1 de febrero a la fecha, suman 20 trabajadores del mar que han sufrido alguna enfermedad descompresiva, pese a que aún prevalece la veda para la captura de esta especie.