Empresa que presta servicio de ferrys
Lanrry PARRA
ISLA MUJERES, 12 de febrero.- Existen altas probabilidades de que la Naviera Contoy o Marítima Isla Mujeres que brinda el servicio de transporte de carga, vehículos y pasajeros, en la ruta Isla Mujeres-Punta Sam, y Viceversa, desaparezca.
Así lo dejaron entrever los socios de esta empresa originaria de la Isla, quienes aseguran que tras el acuerdo de sociedad firmado hace ocho meses con Marinsa, sus acciones se han devaluado al grado de que ahora valen menos de la mitad, además que arrastran una deuda impagable.
Cabe recordar que fue el pasado 1 de junio de 2018, cuando Franco González, quien se mantenía hasta ese momento como accionista mayoritario de la empresa, concretó el traspaso de sus acciones hacia la empresa Marinsa, lo que la convirtió en accionista y dueña absoluta de la empresa.
Sin embargo, la empresa Marinsa, que operó la ruta de Isla Mujeres a Puerto Juárez con el transporte de pasajeros, finalmente quebró y abandonó la ruta, por lo que se deduce que la empresa dedicada al transporte de carga y de autos y camionetas sigue los mismos pasos.
Subrayaron que la empresa sigue “hundiéndose” en una deuda impagable, además que ahora le están cobrando a los antiguos socios pioneros del servicio.
Explicaron que se han tomado malas decisiones, que sin duda fue una equivocación haber permitido que se vendieran y que inclusive la asamblea del 1 de junio fue irregular, ya que para poder vender primero se debió proponer a los socios para saber si éstos estaban interesados en adquirir las acciones.
“Nada de esto sucedió, a cambio Franco González quien ya sabía de la llegada de los Ultracarga, de la empresa Ultramar, decidió vender sus acciones y abandonar la empresa con sus deudas”, comentó uno de los socios.
Franco González, tío del ex senador Félix González Canto, se mantuvo por más de una década como presidente de la asamblea y era él quien disponía de la empresa hasta que decidió aceptar la oferta de Marinsa.
Ahora Marinsa ha argumentado que tras los trabajos de mantenimiento en ambos barcos, el gasto operativo se disparó a más de 40 millones de pesos, dinero que se ha convertido en una deuda que todos los socios tendrán que pagar.