Por “movimientos administrativos”, aseguran

 

Alejandro CHAN PUC

FELIPE CARRILLO PUERTO, 9 de abril.- Luego de 30 años ininterrumpidos de ser un espacio en el que niños y jóvenes aprovecharon su tiempo libre para expresar su talento a través de trabajos manuales, la Casa de la Cultura cerró el taller de Artes

Plásticas y Manualidades, lo cual ha causado indignación entre la ciudadanía, ya que el argumento fue por “movimientos administrativos” y el envío de la notificación fue a través de la mensajería WhatsApp.
El anuncio del cierre del taller de Artes Plásticas y Manualidades ha causado gran molestia en la ciudadanía, toda vez que este espacio había atendido a decenas de generaciones de niños y jóvenes por 30 años, siendo iniciado por el maestro Jorge Palomo (QEPD) y fue continuado por su hijo Enrique Palomo.
El ex tallerista Enrique Palomo recordó que hace 17 años retomó este proyecto cultural iniciado por su padre en 1988; sin embargo, tras 30 años de haber iniciado este taller, en días pasados le fue enviado una foto del oficio de cierre del taller a través de un mensaje de WhatsApp.
De acuerdo con el oficio, el cierre del taller es motivado por cambios administrativos ocasionados supuestamente por la descentralización de la Subsecretaría de Cultura, por lo que al no haber posibilidad de reapertura se le exhortó al tallerista a presentarse en la capital del Estado, ya que su adscripción sería a la Secretaría de Turismo.
Explicó que su nueva encomienda tendrá que ser en la capital del Estado en un puesto de auxiliar administrativo, situación que calificó como una medida de presión para que presente su renuncia voluntaria como tallerista de la Casa de la Cultura, toda vez que el salario que percibirá es mínimo y requerirá de gastos de alojamiento y alimentación.
Enrique Palomo resaltó que el taller tuvo sus inicios en 1988 y a pesar de los trabajos de remodelación que realizaron al inmueble en 1993, el taller nunca cerró sus puertas.
“Mi padre continuó dando clases en los jardines del centro ceremonial de la Cruz Parlante y fue en el año 2001 cuando me cedió la oportunidad de continuar con su legado de enseñanza en el taller hasta este día en que se me transfiere a un puesto administrativo”, sentenció.
Es preciso mencionar que la Casa de la Cultura de esta ciudad ha sido una de las dependencias que más se han visto involucradas en quejas, tanto de la ciudadanía como del personal, toda vez que las decisiones tomadas por la directora no compaginan con los valores de la institución, desde la cobranza de los talleres gratuitos, intento de incorporar a sus familiares como talleristas, tratos indignantes hacia el personal e instalación de una tienda operada por alumnos que realizaban su servicio social.