Dedicó su vida al servicio de Carrillo Puerto

Ulises arroyo

FELIPE CARRILLO PUERTO, 17 de agosto.- La vida de Paoly Elizabeth Perera Maldonado terminó demasiado pronto.

A los 39 años de edad, la mujer que hizo historia como la primera presidenta municipal de Felipe Carrillo Puerto perdió la vida este lunes en un accidente automovilístico en la carretera federal 307, cuando se dirigía a Chetumal para cumplir con una reunión de trabajo.
La noticia sorprendió y estremeció a Felipe Carrillo Puerto, donde su nombre estuvo ligado durante años al servicio público, la educación y, sobre todo, al trabajo cercano con las familias de la Zona Maya.
Nacida el 27 de noviembre de 1986, en Chetumal, Paoly Perera construyó desde joven una trayectoria profesional vinculada con su tierra. Era contadora pública, egresada de la Universidad Autónoma de Yucatán, y posteriormente cursó una Maestría en Innovación y Tecnología. Antes de incursionar de lleno en la política, ejerció como docente en el CBTis No. 72 “Andrés Quintana Roo”, en Felipe Carrillo Puerto, donde comenzó a estrechar vínculos con una comunidad a la que dedicaría buena parte de su vida. En 2016 hizo historia al convertirse en la primera mujer en gobernar el municipio de Felipe Carrillo Puerto. Abanderada por el PRI, asumió la presidencia municipal para el periodo 2016-2018, abriendo un capítulo distinto en la participación de las mujeres en la vida política de este municipio.
Posteriormente continuó participando en la vida política del municipio y en 2018 y 2021 contendió nuevamente por la presidencia municipal, sin lograr regresar al cargo.
Pero su trayectoria no terminó con las contiendas electorales. En mayo de 2025 asumió la Dirección General del Instituto Tecnológico Superior de Felipe Carrillo Puerto, en sustitución de Eric Iván Alcocer Angulo. Con ello se convirtió en la primera mujer en encabezar esta institución de educación superior, desde donde inició una nueva etapa profesional estrechamente relacionada con la formación de las nuevas generaciones.
Su trabajo al frente del Tecnológico la llevó a participar en actividades académicas y de vinculación, así como en proyectos orientados a fortalecer la educación y las oportunidades para los jóvenes de la Zona Maya. Sin embargo, más allá de los cargos que ocupó, quienes convivieron con ella destacan otra faceta: La de una mujer cercana, trabajadora y solidaria.
A través de su fundación mantuvo una labor de apoyo a familias de Felipe Carrillo Puerto que atravesaban dificultades. Su disposición para escuchar, ayudar y acompañar a quienes acudían a ella se convirtió en una parte importante de su identidad.
Esa vocación de servicio fue uno de los rasgos que definieron a Paoly Perera. Fue una mujer que transitó de las aulas a la política y posteriormente regresó al ámbito educativo, siempre con la mirada puesta en su comunidad.
Su partida deja un vacío en la vida política y educativa de Felipe Carrillo Puerto, pero también el recuerdo de una mujer que, en apenas 39 años, consiguió dejar huella en su tierra. 
Paoly Perera se va demasiado pronto, con mucho todavía por hacer y sueños por cumplir.
Quedan su trayectoria, su ejemplo y, sobre todo, la huella de las personas a las que ayudó a lo largo de su vida.