De la comunidad, durante programa
Alejandro CHAN PUC
FELIPE CARRILLO PUERTO, 29 de marzo.- En una edición más del programa Aak’ab Chaan Yéetel Aak’ab K’ay
¡Que suene bonito!, se reunió la comunidad para compartir conocimientos, reflexiones y expresiones artísticas en torno a la historia, las tradiciones y el entorno natural de la región.
La actividad inició con la presentación del documental “Santa Cruz de Bravo”, la antigua capital del entonces nuevo territorio de Quintana Roo, 1901-1912, un material que permitió a los asistentes conocer más sobre la historia de esta región.
Al término de la proyección, se generó un enriquecedor espacio de participación, en el que Berta Villalobos Azcorra compartió anécdotas vividas en Felipe Carrillo Puerto, aportando una perspectiva personal y emotiva sobre el pasado y el presente de la comunidad.
Seguidamente, se proyectó el videodocumental denominado “Hikuri, el peligro de la extinción del peyote y su impacto en los Aodam, Coras, Rarámuris y Wixarikas”, el cual abordó la problemática de la conservación del peyote y su relevancia para disversos grupos indígenas.
Posteriormente, Omar Chan tomó la palabra para hablar sobre el uso y la importancia de las plantas sagradas medicinales en la región, explicando su valor como elementos culturales, religiosos, artísticos, científicos e identitarios.
Por su parte, Miguel Cat Colli enriqueció el evento con su exposición sobre el guarumo y los hongos alucinógenos en la Península, proporcionando una perspectiva botánica y cultural de estas especies.
Para cerrar con broche de oro, se disfrutó de una magnífica presentación musical, a cargo de Omar Chan May y Ricardo Delgado Murillo.
Durante el evento, se entregaron reconocimientos a Alfonsa Cituk Poot, a Armando Gutiérrez López y a Omar Chan May, por su compromiso y esfuerzo en la preservación de la cultura e identidad de la Zona Maya.
Como complemento, los asistentes pudieron disfrutar de la venta de atole y tamalitos, fomentando el apoyo a pequeños y medianos negocios locales. La velada fue, sin duda, una experiencia enriquecedora, llena de música, historia y cultura, que reafirma el valor de nuestras tradiciones y la importancia de compartirlas con las nuevas generaciones.