Comerciantes de “El Cedral”, por caseta de cobro
Francisco HERNANDEZ
COZUMEL, 10 de septiembre.- La operación de la caseta de cobro de “El Cedral” que controla el paso de los visitantes a través de una pluma está ocasionando la quiebra de diversos comercios en este poblado, ya que la tarifa de dos dólares que se está exigiendo por cada turista está inhibiendo la presencia de los mismos y por lo tanto estos negocios no tienen clientes para sostenerse económicamente.
Entre las personas afectadas con esta caseta de cobro está Carlos Borges, quien el pasado viernes acudió a la farmacia Caribbean, como lo estuvo haciendo por un año; sin embargo, esta vez no lo hizo para desempeñar sus labores, sino para empaquetar todo lo que quedaba de este negocio que por mucho tiempo procuró el bienestar de su familia.
El establecimiento se estaba yendo a la quiebra por la falta de clientes, como consecuencia de la caseta de cobro que controla el acceso a “El Cedral” y que desde que se puso en operaciones inhibe la presencia de turistas, por el cobro de dos dólares que se aplica por cada visitante.
Expuso que durante el tiempo en el que no estuvo la caseta de cobro que colocó el titular del ejido Villa Cozumel, Gabriel Hernán Yam Chan, los turistas llegaban al poblado y por consiguiente este negocio tenía clientes constantemente.
Sin embargo, ahora su patrón se vio obligado a cerrar las puertas de la farmacia por la ausencia de clientes que generó la caseta de cobro que a través de una pluma controla la entrada de visitantes a “El Cedral”, sin diferir si es un turista o un habitante de Cozumel, ya que cada persona ajena al poblado tiene que pagar los dos dólares de cuota.
Al cerrarse este negocio, ahora Carlos Borges tiene que empezar a forjar el futuro de sus seres queridos, porque en “El Cedral” ya le cerraron las puertas al comercio que garantizaba el bienestar de su familia y la del propietario del establecimiento que apostó por invertir en este poblado, pero que ahora se vio obligado a cerrar sus puertas.
Cabe resaltar que este es sólo uno de tantos negocios que ya cerraron en “El Cedral” y al que le siguen otros, como consecuencia de la caseta de cobro que se instaló y que no se ha suspendido su funcionamiento, a pesar de la afectación que representa para las familias que dependen de los negocios que allí están en operaciones.
Es importante señalar que los comerciantes que aún se niegan a cerrar las puertas de sus negocios afirman que Gabriel Hernán Yam Chan los tiene amenazados, ya que en caso de emitir alguna declaración les prohíbe la entrada a “El Cedral” desde la caseta de cobro, por lo que ya están buscando una segunda opción para dejar el poblado antes que se vayan a la quiebra.