Caleseros eléctricos denuncian favoritismo
COZUMEL, 3 de junio.- Una ríspida confrontación estalló entre los prestadores de servicios turísticos de la Isla, luego de que concesionarios de calesas eléctricas denunciaran formalmente una serie de prácticas de competencia desleal y la presunta omisión de las autoridades locales para hacer cumplir las normativas ambientales vigentes. Los inconformes urgieron la intervención inmediata del Instituto de Movilidad del Estado de Quintana Roo (Imoveqroo) y de las instancias municipales para frenar el desorden operativo que fractura la armonía en las zonas de abordaje de cruceristas.
En representación de los operadores independientes, Marcos Antonio Gutiérrez Pérez alzó la voz para manifestar el hartazgo generalizado en contra de la empresa consorciada “Carruajes del Caribe”. El líder calesero acusó a dicha firma de violar sistemáticamente los roles de pasaje, invadir los espacios de estacionamiento previamente asignados y reventar de manera deliberada los turnos establecidos para la captación de visitantes internacionales en las inmediaciones de los muelles de la Isla.
El portavoz del sector recordó que los pequeños transportistas realizaron un esfuerzo financiero mayúsculo para transitar hacia un modelo de turismo sustentable, acatando los decretos legales que ordenaron la sustitución definitiva de los animales de tiro por sistemas de tracción electromecánica. Detalló que, al día de hoy, cinco concesionarios operan con unidades de motorización ecológica de última generación, absorbiendo los costos de mantenimiento y reconversión con la promesa gubernamental de que se garantizaría una competencia equitativa.
Sin embargo, la indignación de los trabajadores radica en que la empresa señalada continúa comercializando recorridos turísticos utilizando carruajes tradicionales impulsados por caballos, una práctica que consideran una flagrante transgresión a las leyes de protección animal y de movilidad urbana de la entidad. Esta situación coloca en una severa desventaja comercial a quienes invirtieron en la modernización de sus flotillas, mientras sus competidores mantienen costos operativos mínimos a expensas del bienestar animal.
Asimismo, Gutiérrez Pérez arremetió contra el cuerpo de inspectores de vialidad, acusándolos de aplicar un criterio punitivo sesgado que castiga severamente cualquier falta menor de los pequeños operadores, mientras mantiene una postura de absoluta laxitud y complacencia hacia el monopolio de los carruajes tradicionales. Los caleceros eléctricos advirtieron que no tolerarán más atropellos a sus derechos laborales, exigiendo una auditoría imparcial a las concesiones de la empresa infractora para constatar que todos los actores turísticos se sujeten a las mismas reglas del juego o, de lo contrario, se verán obligados a activar movilizaciones pacíficas en el Malecón de Cozumel.