En colonia Altamar
Francisco HERNANDEZ
COZUMEL, 25 de agosto.- La población de moscos ha incrementado de manera alarmante en la colonia Altamar, de tal manera que sus habitantes prácticamente viven encerrados en sus casas, para no ser atacados y padecer enfermedades como el dengue, zika y chikungunya, las cuales son atribuidas a los terrenos baldíos.
Los predios baldíos que rodean la zona habitacional están plagados de desechos como restos de televisores, botellas de vidrio, recipientes de plástico, metales cilíndricos, neumáticos usados, los cuales captan y mantenien estancada el agua de las lluvias, convirtiéndose de esta manera en criaderos potenciales de moscos.
A pesar de que se han rotulado letreros en los que se deja claro que está prohibido arrojar estos desechos a los terrenos baldíos repletos de maleza y árboles, esta práctica continúa sin que la autoridad haga algo al respecto.
Los habitantes señalan que están conscientes de que en toda la Isla se está dando este problema de moscos, pero indicaron que en Altamar la proliferación es mayor, a tal grado que los pobladores mantienen sus puertas cerradas, para no ser presas de estos insectos, ya que temen que les transfiera las enfermedades ya conocidas, como lo son el dengue, zika y chikungunya.