Asociación Nuevo Corazón Villa de la Paz

 

Cecilia solis

BENITO JUAREZ, 23 de enero.- Alimentos saludables, bien balanceados y un espacio bajo el cual escapar de la indigencia, donde además se puede aprender diversos oficios y conocimientos de educación básica, son parte de lo que la Asociación

Nuevo Corazón Villa de la Paz ofrece a quienes por alguna razón carecen de un hogar y compañía en Cancún.
Sea que estén de paso o vivan en este destino turístico, quienes han caído en la indigencia de forma involuntaria o por decisiones incorrectas tienen en Nuevo Corazón Villa de la Paz una alternativa en lugar de continuar deambulando en un destino inseguro por las calles.
De acuerdo con su presidente, Jaime Fernando Manuel Macedo Díaz, el sitio es el resultado de un esfuerzo colectivo entre empresarios y voluntarios de diversas edades, intereses, sectores y creencias que este 2020 llega prácticamente a los tres años de estar operando en beneficio de migrantes y locales que no tienen un lugar dónde resguardarse.
Se trata de hacer aunque sea un pequeño esfuerzo que no es de una sola persona, enfatiza Macedo Díaz, sino de quienes han decidido seguir su iniciativa para brindar un poco de ayuda a quien la necesita.
“Esto es un compromiso con la gente, dar sin recibir algo a cambio; hacer lo que se pueda hacer por las personas que están menos protegidas”, expresa, para luego dejar claro que el albergue está lejos de ser un proyecto para obtener un beneficio personal o una forma de querer quedar bien con la sociedad quintanarroense.
Tengo 35 años en Cancún, agrega, aquí me he desarrollado como empresario y conozco las necesidades que puede haber. Conocí la Asociación Nuevo Corazón que existe en Monterrey hace unos años y decidí replicarlo en esta ciudad en la que reconoce la existencia de una dinámica que provoca que muchas personas puedan caer en la indigencia.
Una vez tomada la decisión de repetir el modelo que ha permitido beneficiar a migrantes de paso e indigentes que viven en esa ciudad del Norte de México, Jaime Fernando Manuel Macedo Díaz armó un equipo de trabajo cuyos integrantes laboran de manera voluntaria para ofrecer capacitación, educación, atención médica básica, apoyo religioso o moral, entre otras formas de asistencia.
Somos muchos, reitera el empresario, somos mucha gente comprometida con atender a estas personas que se sienten repudiadas por el resto de la sociedad. Sin embargo, ha sido su inspiración y las ganas de aportar algo más que empleos a través de sus proyectos empresariales lo que ha conjuntado a colectivos como el “Grupo de los 300” que atiende a jóvenes con problemas de adicciones y que se ha sumado al equipo de Nuevo Corazón Villa de la Paz.
Con dos ejemplos, Macedo Díaz expone lo que Nuevo Corazón Villa de la Paz ha alcanzado como modelo de asistencia: “Un caso reciente fue el fallecimiento de una persona que vivía en la calle. Falleció en un parque, lo iban a poner en la fosa común, pero entre todo el equipo intervenimos y logramos que se le hiciera un velorio, se contactó a sus conocidos y se le dio un entierro digno, como cualquier persona merecería”.
“Otro caso fue el de una mujer de origen extranjero que se hallaba perdida, confundida. Venía desde Guatemala y llegó hasta aquí, fue víctima de violencia y gracias al trabajo de todos logramos encontrar a sus familiares y apoyar su regreso con ellos”, añade.