En el sindicato de taxistas
Cecilia SOLIS
CANCUN, BJ, 13 de agosto.- A pocos días de que inicien los “destapes” oficiales para renovar la Secretaría General del Sindicato de Taxistas “Andrés Quintana Roo”, Armando López Cáceres, uno de los concesionarios con mayor participación en la vida gremial de los ruleteros, hizo un llamado a sus compañeros a ser actores protagonistas y permanecer vigilantes del proceso.
López Cáceres, quien fuera secretario general del sindicato en el periodo 2000-2002 y se ha mantenido activo dentro del gremio, admitió: “Comprendo que las cosas han cambiado, 15 años después la realidad es otra, pero los taxistas estamos preparados para afrontar los retos del presente y superarlos en beneficio de todos nosotros”.
Comprometido con su gremio, hizo hincapié en la coyuntura del cambio de administración e intereses que involucran al sindicato y al Gobierno del Estado, lo que da oportunidad a los taxistas de celebrar una elección interna con libertad, que satisfaga y responda a los legítimos intereses de la mayoría de sus más de siete mil 500 agremiados, e incluso de los 11 mil operadores que integran la base.
“Los invito a acercarse a los candidatos, a escuchar sus propuestas, a evaluar y discernir lo que más se ajuste a las necesidades de nuestro gremio, a tomar una decisión sin imposiciones de ninguna clase, y por lo mismo a mantenerse vigilantes del proceso, a ser actores protagonistas, apoyar sin temor a quién consideren la mejor opción y denunciar en alta voz cualquier injerencia o presiones externas”, insistió.
Finalmente, Armando consideró necesario que los eventuales candidatos a suceder a Erick Castillo mantengan una actitud prudente y de inclusión, lejos de buscar enfrentamientos inútiles y desgastantes. “Entendemos que habrá momentos de confrontación de ideas y propuestas, y no personales, lo que deberá servir para enriquecer un proyecto conjunto que fortalezca al sindicato, sin olvidar que los beneficios deben alcanzar primero a las bases y la nueva dirigencia debe ser leal a toda prueba con la familia taxista”.