Subraya Edil papel fundamental de prevención

Cecilia solis

BENITO JUAREZ, 6 de diciembre.- Por los millones de visitantes que recibe cada año, Quintana Roo es una zona de riesgo en el tema de consumo; está por arriba del promedio nacional y en algunos casos rebasa la media nacional por más de 10 puntos, como es el caso de la marihuana y el crack y, muy cerca, la cocaína, aseguró el presidente municipal, Remberto Estrada Barba, al intervenir en la inauguración del 19º Congreso Internacional en Adicciones.

Ante el titular de la Secretaría de Salud federal (Sesa), José Narro Robles; la fundadora de Centros de Integración Juvenil (CIJ) y vicepresidenta vitalicia del Patronato Nacional, Kena Moreno; así como del Gobernador del Estado, Carlos Joaquín González, Estrada Barba destacó que en Quintana Roo el consumo de marihuana es mayor que el del alcohol y el tabaco.
“Las adicciones constituyen un tema complejo de abordar, por los diversos aspectos que comprenden, pero que demanda una atención prioritaria, por el número de niños y jóvenes que son afectados por esta problemática”, expresó.
A pesar de las campañas de prevención y orientación sigue elevándose el número de jóvenes que es víctima de las drogas o el alcohol, y que cada vez se inicia a más temprana edad. Uno de cada cuatro estudiantes en Quintana Roo consume sustancias.
Remberto Estrada destacó la tarea de los CIJ y de su directora general, Carmen Fernández Cáceres, que ha sido determinante para muchas mujeres y hombres jóvenes que han caído en el flagelo del consumo de sustancias tóxicas.
“La intervención de los CIJ ha permitido a muchas personas que habían caído en la adicción, retomar una vida sin dependencia, con esperanza y con deseos de seguir buscando sueños”.
“Se trata de una situación delicada, que amenaza a niñas, niños y jóvenes, por lo que la actual administración municipal impulsa programas de prevención en las escuelas, para difundir los efectos nocivos del consumo de sustancias en la salud física y mental”, señaló.
Asimismo puntualizó que las adicciones son un tema de salud más que de seguridad; en paralelo a la coordinación con la Federación y el Estado para combatir el tráfico de drogas, hay una tarea para atender a las víctimas del consumo.
“Debemos evitar tener una sociedad, un Estado, un país enfermo. Los CIJ son invaluables aliados en este objetivo, y esperamos que las conclusiones de este Congreso sean para el bien de la niñez y la juventud de todo el mundo”, finalizó.