Alumna de la Universidad Anáhuac Cancún

 

Cecilia SOLIS

BENITO JUAREZ, 6 de mayo.- María José González, alumna de 4º semestre de la Universidad Anáhuac Cancún, explicó que en busca de dar una utilidad al sargazo que invade las playas del Caribe mexicano y además solucionar otras problemáticas

ambientales, se creó un biofiltro a base de sargazo con el que se puede retener colorantes que desechan en la industria textil.
“Surgió esta idea porque los residuos del colorante que le dan a la ropa termina en los ríos y el agua se contamina, y hay muy poca el agua que resta en el mundo. Además hay una problemática de sargazo y nos dimos a la tarea de investigar las propiedades del sargazo y vimos que tiene membranas capaces de captar el color que desechan en estas industrias”, detalló.
Esta creación se hizo, como parte de la materia de ingeniería ambiental, en la carrera de Ingeniería Industrial, y ahora se tiene la idea de hacer un prototipo más grande, para que todo el colorante pueda absorberse.
Lo primero que se hizo es recolectar el sargazo, lavarlo, colocarlo en un horno para secarlo completamente y posteriormente molerlo en un mortero, previo a la trituradora para tener una mejor consistencia, explicó.
Se hicieron varias pruebas con todo el procedimiento requerido, utilizando el azul de metileno, y se pudo verificar que el sargazo retenía todo el colorante del agua, quedando únicamente color de sargazo, por lo que se hizo otro proceso de lavado de sargazo para retirar ese color y retiró más el color.
Comentó que platicando con los docentes, coincidieron en que este proyecto podría tener un impacto positivo en la sociedad, por lo que se darán a la tarea de investigar más a detalle con otros tipos de sargazo y diversos colorantes.
“Es un producto que puede ayudar mucho y es lo que más necesitamos, ya que el agua es esencial y queremos seguir contribuyendo… El sargazo también se puede usar para los cultivos, para alimentar a los pollos, entre otras muchas aplicaciones”, finalizó.