A la zona arqueológica de Chichén Itzá

 

 

Cecilia SOLIS

BENITO JUAREZ, 14 de enero.- Sergio González Rubiera, presidente de la Asociación Mexicana de Agencias de Viajes (AMAV) en Cancún, sentenció que la protesta contra el alza en la entrada a las zonas arqueológicas de Yucatán, en particular a

Chichén Itzá, no es por una cuestión de precios, sino de servicios, por lo que a partir de hoy, salvo las ventas ya contratadas, “no enviaremos turistas al sitio arqueológico en tanto no se logre un trato favorable y promoveremos con mayor intensidad los sitios de Quintana Roo, particularmente Tulum y Cobá”.
Pedimos una prórroga de seis meses para el cobro y que después el incremento sea gradual, no de un día para otro. Al mismo tiempo, pedimos que se defina un calendario con fechas de avance y algunos criterios de medición de las mejoras y, sobre todo, de la reubicación de los vendedores ambulantes que trabajan dentro de la zona arqueológica y cuyo número se acerca a mil, afirmó.
Eso es lo deseable. El asunto no se resuelve elevando el precio de las excusiones que se venden a los turistas, subrayó.
Señaló que por muchos años han solicitado a las autoridades de Yucatán la reubicación de los vendedores ambulantes que están dentro del sitio arqueológico, quienes generan muy mala imagen, acosan a los turistas “y venden de todo, pues sabemos de buena fuente que no sólo venden artesanías, sino también sustancias”.
“Se habla de toda una mafia allá adentro, con la cual colaboran los custodios del INAH, quienes les permiten estar ahí mediante el pago de una cuota. Es un negocio ilícito impresionante el que hay ahí. Lo hemos denunciado por décadas y no los quitan”, insistió González Rubiera.
Por otro lado, está la carencia de servicios del Patronato de Servicios Turísticos y Culturales (Cultur), al que también hemos solicitado reiteradamente el mejoramiento de las instalaciones, de los baños, que se agilice el acceso, que haya una taquilla preferente para quienes generan mayor volumen y, en general, que se mejore el sitio arqueológico. A cambio de eso, nos duplican la tarifa, lo que es incongruente, expresó
Sergio González manifestó que también se debe mejorar la zona de influencia de Chichén Itzá, en particular la población de Pisté, que está en el abandono y debería ser un pueblo bonito, mágico, en el que la gente se quede más tiempo y derrame más dinero para los pobladores, prosiguió.
Según dijo, las agencias de viajes de Cancún, Riviera Maya y Cozumel aportan a Chichén Itzá el 70 por ciento de sus visitantes, que son más de dos millones cada año. En consecuencia, lo menos que esperarían es que directivos de Cultur se sienten con la AMAV a platicar, expusieran sus planes para mejorar el sitio arqueológico y se mostraran dispuestos a llegar a un acuerdo.