Afganos pierden derechos

 A un año de triunfo Talibán

 

Kabul, 15 de agosto.- A un año de que el Talibán regresó al poder en Afganistán, hay un retroceso

en la libertad de prensa, de educación y de expresión, advirtieron expertos.
De acuerdo con la organización Reporteros sin Fronteras (RSF), de los 547 medios de comunicación, 219 cerraron tras la llegada del grupo radical al poder.
El 15 de agosto de 2021 las tropas estadounidenses abandonaron precipitadamente Kabul, lo que derivó en un caos político y una crisis humanitaria.
A pesar del boicot de la comunidad internacional, los talibanes mantienen un férreo control sobre la sociedad.
El periodismo ha sido diezmado durante el último año en Afganistán”, explicó el director de RSF, Christophe Deloire.
Además, algunos medios dejaron de emitir música, y otros perdieron fuentes de financiación exterior.
Un decreto emitido el mes pasado por el líder supremo Haibatulá Akhundzada prohibió “la difamación y la crítica de responsables gubernamentales sin pruebas”.
A esto se suman las restricciones hacia mujeres y niñas en ese país.
Desde marzo pasado, el régimen prohibió a las niñas asistir a la escuela secundaria.
Estas medidas ha generado pérdidas de 500 millones de dólares en el último año, según un estudio del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF).
La decisión de no permitir a las niñas volver a la escuela secundaria fue impactante y profundamente decepcionante. No sólo viola el derecho fundamental de las niñas a la educación, sino que las expone a una mayor ansiedad y a un mayor riesgo de explotación y abuso, incluyendo la trata infantil y el matrimonio forzoso y temprano”, afirmó el representante de UNICEF en Afganistán, Mohamed Ayoya.
La desnutrición infantil también va al alza. En junio de 2021, 30 mil niños recibieron tratamiento contra la desnutrición aguda en el país. En junio de 2022 fueron 57 mil, un aumento de 90 por ciento.
En mayo pasado, la agrupación ordenó que las mujeres deben cubrirse el rostro en público y quedarse en sus casas, saliendo únicamente en casos de necesidad, así como utilizar burka.
De acuerdo con la Asociación Revolucionaria de las Mujeres en Afganistán (RAWA), las restricciones fundamentalistas están dirigidas a las mujeres.
Está prohibido totalmente el trabajo fuera de casa, incluidas las labores de maestras, ingenieras y cualquier otra profesionista.
Está prohibido que las mujeres cierren trato con comerciantes masculinos, tampoco pueden atenderse con médicos varones.
De hecho, el sábado pasado, las autoridades del país asiático reprimieron con disparos una manifestación.