La de los especialistas del Colegio de la Frontera Sur (Ecosur) es la que bien harían en escuchar los altos mandos de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), a fin de respaldar cuanto antes los grandes esfuerzos que se están haciendo en los diversos destinos turísticos de la entidad para contrarrestar los efectos del recale de sargazo a la costa quintanarroense.

Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, fue el investigador de dicha institución, Julio Espinoza Avalos, quien señaló que, amén de que todo parece indicar que el problema tenderá a acentuarse, dadas las condiciones ambientales y el comportamiento de las corrientes, el mismo ya tiene tintes de preocupante ante la mortandad de corales, peces, pulpos, erizos e incluso algunos pastos marinos en diversos puntos de la entidad.
En este sentido, el antes citado recordó que junto con algunos de sus colegas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), en fechas anteriores se le dio seguimiento al caso específico de Puerto Morelos, llegándose a la conclusión de que, en efecto, hubo mortandad parcial de algunas colonias y el total de otras, en razón de que el sargazo mata todo lo que está a su alrededor, siendo que el repunte que se está registrando este año, según las evidencias que se han recogido hasta el momento, tiene mucho que ver con la presencia de mayores nutrientes en el mar.
Al respecto, el entrevistado precisó que si bien en el 2015 se registró la mayor cantidad de sargazo de que se tenga memoria en el Estado, no descartó la posibilidad de que el 2018 lo supere, debido a que nunca antes se habían presentado recales en los dos primeros meses del año.
Con base en lo anterior, y dados los múltiples llamados de atención que han realizado ya no sólo por parte de las autoridades, sino de los propios prestadores de servicios y ahora los estudiosos del tema, no queda más que esperar que, a la brevedad posible, la Semarnat voltee la mirada hacia Quintana Roo para tomar las medidas que sean necesarias y así preservar los ecosistemas y proteger a la industria turística, hoy por hoy, motor de la economía del Estado y del país.
¿No lo cree así, amable lector?