Lo mismo que acorde con los nuevos tiempos que se están viviendo en Quintana Roo, es la iniciativa de reformas a la Ley de Participación Ciudadana del Estado de Quintana Roo que presentó ayer el diputado local panista, Fernando Levín Zelaya Espinoza, a fin de elevar a rango constitucional el Presupuesto Participativo, el Cabildo Abierto y la Consulta Vecinal dentro de las alternativas para que los ciudadanos decidan el rumbo de su municipio.
Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, fue el antes citado quien explicó que, al día de hoy, los ciudadanos quieren saber las razones por las que se decide ejercer el presupuesto específicamente de una forma y no de otra, amén de que desean ser escuchados y ser copartícipes sobre el rumbo a tomar en torno a su comunidad en una multiplicidad de asuntos, siendo que con dicha propuesta los Ayuntamientos estarán obligados a gobernar hombro con hombro con la sociedad.
En este sentido, el entrevistado, al tiempo que consideró que la actual Ley de Participación Ciudadana del Estado de Quintana Roo ya es obsoleta, explicó que en el caso del Presupuesto Participativo se propone que los Ayuntamientos proyecten anualmente en su Presupuesto de Egresos una partida para obra pública de gasto no etiquetado, para que este sea determinado por los ciudadanos domiciliados en su territorio, en los términos que establezca la Ley, siendo que en lo que concierne a la Consulta Vecinal, éstos podrán emitir su opinión en cuanto a las propuestas de solución a problemas colectivos del lugar donde residen, sin que dicha opinión resulte vinculatoria para la para la autoridad competente, por lo que será un elemento de juicio para el ejercicio de las funciones de gobierno correspondientes.
Al respecto, Zelaya Espinoza precisó que, con el Cabildo Abierto, los ciudadanos, a través de los representantes de las asociaciones vecinales debidamente registradas, tendrían el derecho a presentar propuestas o solicitudes, en las sesiones ordinarias del Cabildo de que se trate.
Con base en lo anterior, no queda más que esperar que esta propuesta se analice a fondo y pueda llevarse a buen término, bajo el entendido de que en Quintana Roo las cosas han cambiado y es así como, en los hechos, hoy se gobierna de la mano de la gente.
¿No lo cree así, amable lector?