Es la que hoy está plenamente garantizada para los más de 25 mil productores de maíz de los municipios de Bacalar, Felipe Carrillo Puerto, José María Morelos, Othón P. Blanco, Lázaro Cárdenas y Tulum, ya que sus cosechas estarán amparadas ante cualquier desastre natural con el Seguro Agropecuario Catastrófico (SAC), promovido por el Gobernador Carlos Joaquín González.

Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, fue el propio jefe del Ejecutivo quien explicó que este beneficio es producto de un trabajo coordinado con la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (Sagarpa), para brindar mayor seguridad a los productores rurales y a sus familias, siendo que en total se protegerán 75 mil 399 hectáreas dedicadas al cultivo del grano básico durante el ciclo Primavera-Verano 2018, en las que se espera una producción de 13 mil 113 toneladas para comercialización y autoconsumo.

En este sentido, no se puede perder de vista que a diferencia de lo que ocurrió en otros años, con este seguro, cuya vigencia se extenderá hasta el próximo 15 de noviembre, se permitirá disminuir la desigualdad que resienten los productores rurales del Centro y Sur de la entidad, particularmente los de más bajos ingresos, quienes no cuentan con algún tipo de protección para sus tierras en caso de presentarse alguna contingencia climatológica propia de la región.

Al respecto, se sabe que la póliza en cuestión, en la cual el Gobierno del Estado invertirá tres millones 767 mil 168.16 pesos, será contratada con la empresa Protección Agropecuaria Compañía de Seguros S.A. de C.V. (Proagro) y cubrirá riesgos como sequías, inundaciones, vientos fuertes y huracanes, brindando así mejores oportunidades para los productores que más lo necesitan.

Con base en lo anterior, no queda más que subrayar lo afirmado por el Gobernador en cuanto a que su administración continuará redoblando esfuerzos para continuar avanzando en el agro, bajo el firme compromiso de no abandonar a los campesinos y, por el contrario, seguir otorgándoles las condiciones necesarias para abatir el rezago en que se encuentran y, en consecuencia, propiciar que su actividad sea más productiva y rentable.

¿No lo cree así, amable lector?