La del Gobernador Carlos Joaquín González para escuchar, atender y resolver las necesidades de la gente, es la que subrayó la titular de la Secretaría de Desarrollo Económico (Sede), Rosa Elena Lozano Vázquez, al entregar anteojos a un

total de 271 artesanos de los municipios de Othón P. Blanco, Bacalar, José María Morelos, Felipe Carrillo Puerto, Tulum y Lázaro Cárdenas.
Y es que tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, fue en el marco del evento denominado “Entrega de Apoyos para propiciar la Salud Visual”, en el que la antes citada, al tiempo que realizó la entrega simbólica de estos apoyos, señaló que los mismos corresponden al firme compromiso que el jefe del Ejecutivo estableció con los artífices de todo el Estado desde el inicio de su gestión, a fin de dotarlos de las herramientas necesarias para hacer más rentable su actividad, elevar su competitividad y, en consecuencia, mejorar sustancialmente sus condiciones de vida.
En este sentido, la funcionaria expuso que en total fueron 271 los beneficiados con este programa dispuesto por el mandatario, de los cuales 208 son mujeres y 63 hombres, quienes a partir de ahora, con lentes nuevos y graduados de acuerdo con sus necesidades individuales, podrán desempeñar de una mejor manera sus trabajos.
Al respecto, y tras confirmar que la inversión requerida para otorgar estos apoyos fue de 230 mil 350 pesos, la titular de la Sede explicó que los mismos fueron dirigidos a ciudadanos de 29 comunidades rurales, principalmente de la Zona Maya, en aras de continuar procurando el bienestar de quienes menos tienen y, al mismo tiempo, abonar a la lucha contra la desigualdad y contribuir a la preservación de nuestra cultura y nuestras tradiciones.
Con base en lo anterior, no queda más que resaltar lo afirmado por Lozano Vázquez en cuanto a que en lo que se refiere al fomento de la actividad artesanal, el Gobernador ha sido muy claro y preciso, por lo que ahora, contrario a lo que sucedió en administraciones anteriores, no se dejarán de propiciar las condiciones necesarias para que los orfebres desarrollen sus habilidades, eleven la calidad de sus creaciones y, por consiguiente, mejoren su economía y la de sus familias.
¿No lo cree así, amable lector?