La que por más de 25 años esperó la comunidad escolar de Rancho Viejo finalmente llegó

, con la entrega del domo de la primaria “Enrique Estrella Oxté”, encabezada por la Gobernadora Mara Lezama Espinosa y la presidenta municipal de Isla Mujeres, Atenea Gómez Ricalde, en beneficio directo de casi mil estudiantes.
Y es que, tal y como damos cuenta en la edición que tiene usted en sus manos, no se trata de una obra menor ni de un acto simbólico. Durante décadas, alumnas, alumnos, docentes y familias realizaron actividades cívicas, deportivas y culturales bajo el Sol intenso o a merced de la lluvia, una carencia que Gobiernos anteriores normalizaron y dejaron fuera de sus prioridades.
En este tenor, la inauguración del domo representa algo más profundo: Una respuesta concreta a una deuda histórica. La obra, ejecutada por la Secretaría de Obras Públicas, brinda hoy un espacio seguro, digno y funcional para los turnos matutino y vespertino, garantizando mejores condiciones para el desarrollo integral de niñas y niños.
Al respecto, la Gobernadora fue clara al señalar que esta infraestructura debió existir desde el primer día. Con una inversión superior a los 3 millones 300 mil pesos, dinero del pueblo que regresa al pueblo, el domo se suma a una política pública que prioriza la educación como eje de justicia social y bienestar, bajo un Gobierno humanista con corazón feminista.
No pasó desapercibido que la primaria “Enrique Estrella Oxté”, fundada en 2001, es la más antigua y con mayor matrícula de la Zona Continental, con casi mil alumnas y alumnos distribuidos en 14 grupos. Su peso educativo y comunitario hacía impostergable una intervención de este tipo.
Cabe destacar que esta obra forma parte de un proyecto estatal de mil 109 domos en todo Quintana Roo, una estrategia que busca cerrar brechas de desigualdad en infraestructura educativa y garantizar que el lugar donde se aprende no sea un obstáculo, sino un impulso para soñar y crecer.
Con base en lo anterior, no queda más que resaltar que cuando se escucha a la comunidad y se actúa con decisión, los rezagos dejan de ser promesas y se convierten en hechos.
¿No lo cree así, amable lector?